Un tesoro de los piratas
El museo Queen Victoria y Art Gallery, junto al Australian Wine Research Institute y a la cervecería James Squire, han emprendido la misión de revivir una cerveza de 220 años, elaborada con la levadura encontrada en un naufragio descubierto hace más de veinte años.
El Sydney Cove y su carga
En 1796 el barco Sydney Cove zarpó de Calcuta con destino a Sídney, cargado de té, vajilla, arroz, tabaco y más de 30 000 litros de alcohol: ron, vino, oporto y, sobre todo, cerveza. Una tormenta lo hundió frente a la isla Preservation, al noroeste de Tasmania. Diecisiete tripulantes intentaron buscar ayuda; tras otro naufragio y 600 km de travesía, sólo tres sobrevivieron y llegaron a Sídney.
El hallazgo arqueológico
Dos siglos después, arqueólogos excavaron los restos y encontraron varias botellas selladas, cuyo contenido se conservó gracias al frío del agua. Las botellas fueron trasladadas al museo de Launceston para su estudio y exposición.
Levaduras del siglo XVIII
El curador David Thurrowgood, al asumir su cargo en 2014, se preguntó si las levaduras de 1796 podrían estar aún viables. Tras varios intentos, dos muestras extraídas de botellas conservadas revelaron la presencia de Brettanomyces —una levadura salvaje usada antes de la Revolución Industrial— y una cepa híbrida de Saccharomyces similar a la de las cervezas trapenses. En total, levaduras con 222 años de antigüedad.
Recreación de la cerveza
Las levaduras fueron entregadas a la cervecería James Squire, que tomó como inspiración los porter transportados a Sydney Cove. El resultado es una ale oscura, maltosa, con notas de chocolate y especias, denominada Wreck Preservation Ale o “Cerveza del naufragio de Preservation Island”.
Disponibilidad y propósito
La cerveza se lanzará en el Great Australian Beer SpecTAPular, festival australiano de cerveza que comienza el 18 de mayo. Parte de los ingresos financiará la investigación del museo sobre el Sydney Cove. El curador ya sueña con nuevas excavaciones para descubrir más tesoros históricos.
Nota: el consumo responsable de alcohol es fundamental.