Introducción
En el arte del Antiguo Egipto los pájaros aparecen con frecuencia: patos cazados en el Nilo, ibis asociados a Thoth, buitres que coronan la corona blanca de los reyes y, sobre todo, el halcón de Horus, símbolo del faraón. Uno de los objetos más curiosos que conserva esa tradición es el llamado Ave de Saqqara, también conocido como Planeador de Saqqara.
El mito del avión
En 1969 el polémico investigador Khalil Messiha, que se autodeclaraba arqueólogo, doctor y parapsicólogo, afirmó haber descubierto una inscripción en el objeto que decía Pa‑di‑Amón (“regalo de Amón”). Según él, la falta de patas y la cola vertical indicaban que no era un pájaro sino un modelo de monoplano, prueba de que los egipcios habían conquistado el cielo cuatro milenios antes que la aviación moderna. Messiha incluso construyó una réplica a escala seis veces mayor con ayuda de su hermano ingeniero aeronáutico y aseguró haberla hecho volar, aunque nadie la vio.
Respuesta de la comunidad científica
Las autoridades egipcias, deseosas de impulsar un nacionalismo basado en logros históricos, organizaron en 1972 una exposición en el Museo Egipcio de El Cairo sobre “modelos de aeronaves en el Antiguo Egipto”. El Ave de Saqqara fue exhibido junto a otras piezas, pero la comunidad académica nunca avaló la hipótesis del vuelo. Casi medio siglo después, la teoría sigue siendo considerada pseudocientífica.
Interpretaciones más plausibles
Los estudios modernos coinciden en que el objeto, de 14 cm de longitud y 18 cm de envergadura, presenta características aerodinámicas que podrían servir como boomerang para cazar aves acuáticas, una herramienta conocida en la época. Otros investigadores sugieren que su forma de halcón y su posible origen ritual lo convierten en un objeto ceremonial, quizá utilizado como veleta en los mástiles de las barcas sagradas del festival de Opet.
En el templo de Khonsu (Karnak) existen relieves que muestran barcos coronados con figuras similares, lo que apoya la hipótesis de que el Ave de Saqqara funcionaba como indicador de viento o como adorno simbólico.
Contexto arqueológico
El objeto fue descubierto en 1898 por el arqueólogo francés Victor Loret en una tumba de la necrópolis de Saqqara, cerca de la pirámide escalonada. Está tallado en madera de sicómoro, originalmente policromado (cuerpo blanco, dos franjas rojas, ojos de lapislázuli y plumas doradas). Pesa poco más de 39 g y data aproximadamente del 200 a.C., época ptolemaica.
Hoy se exhibe en la sala 22 del Museo Egipcio de El Cairo, bajo el número de catálogo 6 347.

