Descubrimientos arqueológicos

Los relieves de Yazılıkaya podrían ser un calendario lunar hitita

Contexto del santuario de Yazılıkaya

Yazılıkaya, cuyo nombre turco significa “roca tallada”, es un gran yacimiento de piedra caliza de la Edad del Bronce, datado en unos 3.200 años. Situado a sólo dos kilómetros de la antigua capital hitita de Hattusa, el recinto alberga más de 90 relieves que representan dioses, humanos, animales y criaturas míticas.

Una nueva teoría: un calendario lunar

Según una reciente hipótesis propuesta por Eberhard Zangger, presidente de Luwian Studies, y la académica Rita Gautschy de la Universidad de Basilea, algunos de estos relieves funcionarían como un calendario que marcaba los días, los meses sinódicos y los años solares.

Los relieves como unidades de tiempo

Los investigadores señalan que un conjunto de 12 deidades podría corresponder a los meses del año, mientras que otro grupo de 30 figuras representaría los días de un mes lunar. Bajo la primera de las 30 deidades se observarían marcas que indicarían el inicio de cada mes, permitiendo a los hititas contar el tiempo hacia atrás.

Los relieves de Yazılıkaya podrían ser un calendario lunar hitita

Ajuste entre años lunares y solares

Aunque el número total de figuras no coincide con los 365 días del año solar, Zangger y Gautschy sostienen que el sistema ayudaba a determinar cuándo era necesario intercalar meses adicionales para sincronizar el calendario lunar con el solar.

Los relieves de Yazılıkaya podrían ser un calendario lunar hitita

Conexiones astronómicas más amplias

Los autores también sugieren que otras construcciones hititas se orientaron para registrar eventos astronómicos importantes, como el solsticio de verano. En el Journal of Skyscape Archaeology citan numerosos textos de Hattusa que hacen referencia a deidades solares y a prácticas de adivinación celeste, reminiscencias de la astronomía babilónica.

Importancia del hallazgo

Si la hipótesis se confirma, revelaría un nivel de sofisticación astronómica y calendárica aún no reconocido en la cultura hitita, mostrando cómo la observación de la luna y el sol guiaba sus rituales y su vida cotidiana.