Liternum: una joya arqueológica al norte de Nápoles
Si bien Pompeya y Herculano son los sitios más famosos de Campania, a pocos kilómetros al norte de Nápoles se encuentra Liternum, una ciudad romana en ruinas que alberga la tumba del general Escipión el Africano, vencedor de Aníbal en la Segunda Guerra Púnica.
Ubicación y entorno natural
Liternum está dentro del municipio de Giugliano di Campania, en la zona metropolitana de Nápoles, y se asienta sobre la orilla sur del lago Patria. Este lago, de unos dos kilómetros cuadrados y una profundidad media de 1,5 m, era en la antigüedad el Literna Palus, un humedal que se comunicaba con el río Clanio y, a través de un canal, con el mar, lo que le confería un carácter salobre.
De los oscos a la romanización
El territorio estuvo habitado desde la prehistoria. A comienzos del primer milenio a.C. se asentaron los oscos, un pueblo indoeuropeo que, según la tradición, fundó Pompeya y Herculano. En el siglo VII a.C. los griegos de Cuma los desplazaron, y más tarde los samnitas y, tras la batalla de Sentinum, la República romana incorporó la zona, iniciando un proceso de romanización.
Escipión el Africano y la colonia de Liternum
Tras la victoria en Zama (201 a.C.) el Publius Cornelius Scipio recibió tierras en Liternum como recompensa a sus veteranos, convirtiendo la localidad en una colonia romana en 194 a.C. Años después, tras sus triunfos en Oriente y su nombramiento de princeps senatus, Escipión se retiró a su villa en Liternum, donde se dedicó a la agricultura de oliva y a escribir sus memorias. Murió allí alrededor del 183 a.C., dejando instrucciones explícitas de ser enterrado en la ciudad.
El misterio de la tumba
Los autores clásicos Tito Livio y Séneca mencionan la tumba de Escipión, que habría albergado una estatua y una inscripción con la famosa frase «Ingrata patria, nec boni quidem mea habes» (Patria ingrata, ni siquiera guardas mis huesos). Con el tiempo, el monumento cayó en el olvido y sólo fragmentos de la lápida fueron hallados siglos después, alimentando la leyenda del lago llamado «Patria».
Siglos de esplendor y declive
Liternum volvió a brillar bajo Augusto y, más tarde, en el siglo II d.C., gracias a la Via Domitiana construida por el emperador Domiciano en 95 d.C. La carretera conectaba el puerto de Puteoli con la vía Apia y atravesaba la ciudad, favoreciendo el comercio de pescado, perfume, cerámica y, sobre todo, vidrio de la arena local. En esa época Liternum llegó a ser sede episcopal.
Sin embargo, inundaciones recurrentes y las invasiones bárbaras del siglo IV provocaron su abandono. Durante la Edad Media sólo permaneció una pequeña comunidad benedictina.
Redescubrimiento y parque arqueológico
En el siglo XIX se hallaron inscripciones funerarias que reavivaron el interés por el sitio. En 1930 se iniciaron excavaciones en busca de la tumba de Escipión, aunque los resultados siguen siendo objeto de debate.
Hoy Liternum forma parte del Parque Arqueológico de los Campi Flegrei y está integrado en la Reserva Natural Regional Foce Volturno‑Costa di Licola, que protege 1.540 ha, de los cuales 85.000 m² corresponden a los restos arqueológicos descubiertos a partir de 1932.
Los vestigios, aunque fragmentados, incluyen un foro (se cree que bajo su pavimento descansa Escipión), un Capitolio del siglo II d.C., una basílica de época sular, un teatro antonino con capacidad para mil espectadores, murallas, cisternas, termas, un anfiteatro, una necrópolis imperial y un altar erigido en el supuesto lugar de la sepultura del general.
Desde 2016 el complejo está abierto al público como parte del Parque Arqueológico de los Campi Flegrei.