Descubrimientos arqueológicos

Lamas enterrados vivos: un ritual inca de 600 años descubierto en Tambo Viejo

En el sitio arqueológico de Tambo Viejo, en el valle de Acari, sur la costa sur del Perú, se desenterraron cuatro llamas con una conservación extraordinaria. Los animales, adornados con cuerdas de colores y óxido rojo en el hocico, fueron sacrificados hace aproximadamente seis siglos y, según los investigadores, podrían haber sido enterrados vivos.

Lamas enterrados vivos: un ritual inca de 600 años descubierto en Tambo Viejo

Los cuerpos conservan su lana, su piel y los accesorios de colores rojo, verde, amarillo y malva que colgaban de sus orejas, lo que permite reconstruir con detalle el ritual que los incas realizaron para reforzar su dominio en la región.

Lamas, ofrendas clave del Imperio Inca

Junto a los sacrificios humanos, los camelidos fueron uno de los principales recursos de ofrenda en la cultura inca. En Tambo Viejo se hallaron tres llamas blancas y una morena, todas decoradas con brillantes ornamentos. Según el estudio publicado en Antiquity, estos sacrificios tenían la finalidad de legitimar la presencia inca en el Valle de Acari durante la expansión territorial del Tahuantinsuyo.

Los rituales estaban acompañados de cantos, rezos y danzas, y servían para estrechar lazos con las poblaciones recién conquistadas.

Lamas enterrados vivos: un ritual inca de 600 años descubierto en Tambo Viejo

Las llamas sacrificadas tal como fueron halladas. Créditos: Lidio Valdez / Antiquity

Significado religioso y social del sacrificio

Los incas dedicaban ofrendas a numerosas deidades, entre ellas Viracocha, el dios creador, y Tayta Inti, el dios Sol. En Tambo Viejo los sacrificios estaban dirigidos a estas divinidades y se realizaban en espacios domésticos, no funerarios, lo que indica una intención de asegurar la fertilidad y la llegada de lluvias.

Los cronistas españoles, como Barnabé Cobo, describieron que los colores de los mantos de las llamas se elegían con mucho cuidado, según la deidad a la que se ofrecían. Los ejemplares hallados eran jóvenes, de color uniforme y sin manchas, cumpliendo con los criterios de pureza exigidos por los sacerdotes.

Lamas enterrados vivos: un ritual inca de 600 años descubierto en Tambo Viejo

Plumas brillantes colocadas sobre una de las llamas. Créditos: Lidio Valdez / Antiquity

Comparación con los sacrificios humanos y otras ofrendas

El análisis no mostró cortes en la garganta ni en el diafragma, lo que sugiere que las llamas fueron enterradas vivas, una práctica comparable al Capacocha, ceremonia en la que niños eran sacrificados mientras estaban vivos. En el mismo sitio también se hallaron cuyes decorados con plumas y frijoles negros, evidenciando la diversidad de ofrendas animales.

Las dataciones por radiocarbono sitúan estos rituales entre 1432 y 1459, aproximadamente un siglo antes de la llegada de los españoles en 1532.