El motor de búsqueda celebra el descubrimiento, en 1901, de la misteriosa máquina de Anticitera.

Google conmemora el primer “calculador” de la historia.
Un hallazgo inesperado
ENGRANAJES. En el año 1900 buzos recuperaron vasijas, estatuas, joyas y cerámica de un naufragio datado en el 65 a.C., frente a la isla griega de Anticitera. Entre los tesoros, un trozo de madera y bronce corroído pasaron casi desapercibidos. No fue sino hasta 1902 que un arqueólogo observó los engranajes de aquel extraño mecanismo. El doodle de hoy en la página de búsqueda de Google le rinde tributo.

Fragmento principal de la máquina de Anticitera. El mecanismo consta de un complejo sistema de 32 ruedas y placas con inscripciones relacionadas con los signos del zodíaco y los meses. Crédito: Marsyas.
Una máquina compleja
Fue necesario esperar hasta principios de la década de 1970 para que el investigador británico Derek de Solla Price y el físico griego Charalampos Karakalos la examinaran mediante rayos X, ofreciendo la primera vista detallada de sus engranajes, sorprendentemente complejos. Otro científico británico, Michael Wright, dedicó gran parte de su carrera a comprender y reconstruir el aparato, que resultó ser un calculador destinado a predecir eclipses y los movimientos del Sol y la Luna.
Orígenes y misterio
DATACIÓN. Se sitúa entre el 150 y el 100 a.C. No se conoce la identidad de sus creadores. Algunas hipótesis lo atribuyen a Arquímedes, otras a los discípulos de Hiparco, padre de la trigonometría; incluso autores de ciencia‑ficción, como Christophe Bec en la serie «Prometheus», lo relacionan con extraterrestres. Probablemente nunca se sabrá la respuesta, pero lo sorprendente es que no se construyó ninguna máquina similar durante siglos, hasta la aparición de los primeros relojes astronómicos en Europa, en el siglo XIV.