Reconstrucción 3D del cerebro desaparecido de Descartes
Los investigadores lograron reconstruir en tres dimensiones la huella que dejó el cerebro del filósofo y matemático René Descartes, cuya materia gris se perdió hace siglos. La reconstrucción permite analizar su morfología con detalle.
¿Los cerebros de los genios presentan rasgos especiales? Esta cuestión, que surgió al estudiar el cerebro de Einstein, vuelve a plantearse ahora a partir del cráneo de Descartes. Aunque el cerebro del autor de Discurso del método desapareció tras su muerte el 11 de febrero de 1650 en Estocolmo, su cráneo quedó conservado durante más de 200 años en el Museo Nacional de Historia Natural de París.
Cráneo de René Descartes © J.C. Domenech, MNHN, París.
Escaneo médico y reconstrucción digital
El equipo liderado por el forense y antropólogo Philippe Charlier (UFR de Ciencias de la Salud, Montigny‑le‑Bretonneux) realizó un escaneo médico del endocráneo y, a partir de él, una reconstrucción 3D del interior del cráneo. “El cerebro deja su huella mientras se desarrolla en el interior del endocráneo y en la base del cráneo. Pudimos obtener una vista tridimensional de su superficie, de las meninges y de los vasos que lo irrigan”, explicó Charlier.
El resultado fue un gemelo digital del cerebro de Descartes, comparado con 102 cerebros de referencia. En general, la morfología resultó “muy normal”, salvo una ligera anomalía.
Diferencias bilaterales en la extensión de los hemisferios. © Philippe Charlier, Antoine Balzeau, Philippe Froesch.
Los investigadores detectaron una asimetría moderada en el área de Brodmann 45, zona vinculada a la organización espacial y al lenguaje. “No pretendemos relacionar directamente esta particularidad anatómica con el genio de Descartes, pero es interesante observarla en el contexto de sus aportaciones filosóficas y científicas”, concluyó el especialista en patología forense.
Retrato de René Descartes. © prisma KCA/Superstock/Sipa
Un estudio previo del cráneo, publicado en The Lancet en 2014, había revelado la presencia de un osteoma, un tumor óseo benigno que puede obstruir los senos nasales y provocar cefaleas. Ese hallazgo podría explicar la fatiga que experimentó el filósofo en sus últimos años.