Descubrimientos arqueológicos

¿Existió realmente el rey Arturo?

En su libro Le roi Arthur, el medievalista Alban Gautier, profesor de historia medieval en la Universidad de Caen‑Normandía, vuelve a explorar el misterio de Arturo, un rey esquivo cuya leyenda y realidad se entrelazan. Gautier fue invitado a nuestro canal de Twitch el jueves 20 de mayo de 2021.

¿Existió realmente el rey Arturo?

Retrato del rey Arturo, pintado por C.E. Butler en 1903.

Esta entrevista con Alban Gautier se publicó inicialmente en el sitio web de Sciences et Avenir el 14 de febrero de 2019. El historiador, especializado en la Edad Media de las Islas Británicas, volvió a ser nuestro invitado en Twitch el 20 de mayo de 2021.

Durante más de mil años, la figura de Arturo y todo el universo artúrico han impregnado la historia del Occidente medieval. Con su Mesa Redonda, la espada Excalibur y caballeros como Lancelot o Perceval en la búsqueda del Grial, las aventuras de este rey y sus compañeros oscilan entre hecho histórico y mito. Si bien no se puede afirmar con certeza que nunca existió un monarca llamado Arturo, demostrar su inexistencia resulta igualmente imposible, según explica Alban Gautier, especialista en la historia de Gran Bretaña y el norte de Europa de los primeros siglos de la Edad Media, en su reciente y minuciosa investigación publicada por los editores PUF.

¿Podría Ambrosio ser Arturo?

Science & Future: El misterio de la existencia de Arturo ha perdurado siglos. ¿Qué hace a este “rey” tan ambiguo?

Alban Gautier: La naturaleza enigmática del personaje proviene de la estrecha relación que la leyenda y la historia han tejido desde sus orígenes. La primera mención escrita de Arturo aparece en el año 830, en L'Histoire des Bretons, una obra anónima redactada en Gales. En ella, Arturo se cita dos veces: a veces como un guerrero que habría vivido tres siglos antes, ganando batallas; otras, como una figura vinculada a un mundo fabuloso. El problema de estas fuentes, como de todas las posteriores, es que no dejan rastros históricos claros de un Arturo activo alrededor del año 500 en Gran Bretaña, una época prácticamente desprovista de documentos y a la que se suele denominar “Edad Oscura”. La única obra conocida de ese periodo es el tratado del monje Gildas, De excidio Britanniae, que no menciona a Arturo.

Sin embargo, en la “Historia de los Bretones” se atribuye a Arturo la victoria en una de las batallas citadas por Gildas…

Efectivamente. Gildas habla de una victoria en la colina de Badon; la Historia de los Bretones, escrita alrededor de 830, la atribuye a Arturo. Pero Gildas nombra al vencedor como Ambrosius Aurelius. ¿Podría ese Ambrosio ser Arturo? Solo hay dos posibilidades: o ambos nombres designan a la misma persona, o son figuras distintas. En las leyendas galesas posteriores, Ambrosio se confunde con Merlín, el hechicero, lo que sugiere una posible superposición de personajes. No debemos olvidar la tradición oral y las distorsiones que surgen al transmitirla.

¿Existió realmente el rey Arturo?
Arturo y los Caballeros de la Mesa Redonda ©Josse /Leemage/AFP

Arturo siempre se adaptó al espíritu de su tiempo

¿Cuál es la historia de la leyenda artúrica?

Tras la Historia de los Bretones (830), la figura de Arturo se expandió por Gales, manteniendo siempre una dualidad entre relatos fabulosos y textos en latín o galés que intentan situarlo en una cronología histórica. En algunas versiones, Arturo se presenta como defensor del cristianismo. El hito decisivo llega en 1135, cuando el clérigo galés Geoffrey de Monmouth (1095‑1155) publica Historia de los reyes de Bretaña, reinventando por completo la historia del monarca. En unas cincuenta páginas, Geoffrey transforma breves menciones anteriores en una narrativa épica de hazañas, conquistas y reinado. La obra fue un éxito rotundo y provocó una verdadera explosión en el mundo latino: se tradujo al francés, alemán, italiano, catalán, islandés, castellano, portugués, holandés, noruego… y, en el siglo XIII, se dedicaron varios miles de páginas a Arturo.

Alrededor de 1155, el autor normando Wace introduce la famosa Mesa Redonda, alrededor de la cual Arturo reúne a sus caballeros. Este texto, basado en Geoffrey, goza también de gran popularidad. Sin embargo, la verdadera consolidación de la leyenda artúrica se debe a dos autores. El primero es el francés Chrétien de Troyes (c. 1130‑1190), quien añade a la corte artúrica a los caballeros Lancelot y Perceval y crea la búsqueda del Santo Grial, la copa que, según la tradición, contenía la sangre de Cristo. El segundo es el inglés Thomas Malory, autor de Le Morte d'Arthur a finales del siglo XV, que reúne y sistematiza la tradición anterior.

En el siglo XIX, la figura vuelve a brillar durante la época victoriana, impulsada por el romanticismo y la redescubierta fascinación por la Edad Media. El poeta Alfred Tennyson (1809‑1892) dedicó gran parte de su obra a Arturo, consolidando su presencia en la cultura popular.

¿Por qué el personaje sigue siendo exitoso en el siglo XXI?

El “material artúrico” se ha convertido en un reservorio de historias que se adaptan a cualquier medio: el cine con películas como Excalibur de John Boorman (1981), las parodias como El Santo Grial de Monty Python (1975), o series televisivas recientes como Kaamelott de Alexandre Astier. En cada época Arturo refleja los valores y los anhelos de su tiempo.

¿Existió realmente el rey Arturo?

Para profundizar:

Rey Arturo: ¿figura histórica o legendaria? Una biografía explicada por Alban Gautier, París, Frémeaux & Associés, colección “Figuras de la Historia”, 2018. Incluye 4 CD con 5 horas de audio.