Vercingétorix es una figura que ha marcado la imaginación francesa. Su historia se remonta al 27 de septiembre, fecha en la que se cree que entregó su espada a Julio César tras la derrota en Alesia, en el 52 a.C.
El contexto histórico
Las nuevas aventuras de Astérix, publicadas el 24 de octubre de 2019, se sitúan en el año -50 a.C., dos años después de la famosa batalla de Alesia, cuando «toda la Galia está ocupada… ¿todo?». El álbum titulado La fille de Vercingétorix rinde homenaje al líder galo, aunque su existencia fue objeto de dudas durante siglos.
El nombre Vercingétorix significa “jefe supremo de los guerreros”. Hasta el siglo XIX, la escasez de pruebas había alimentado la incertidumbre. El hallazgo de monedas de oro con su efigie, acuñadas en 52 a.C., confirmó su existencia histórica.
La única fuente contemporánea que menciona a Vercingétorix es Julio César, en sus Comentarios a la Guerra de las Galias. Posteriormente, historiadores romanos como Plutarco y Dión Casio completaron el retrato del caudillo galo.
Orígenes y alianza con Roma
Nacido alrededor del -80 en Gergovia, en el corazón del territorio de los arvernos (actual Auvernia), Vercingétorix provenía de la nobleza; su padre, Celtillos, gobernó los arvernos antes de ser ejecutado por intentar restaurar la monarquía. En su juventud, Vercingétorix mantuvo contactos con los romanos, lo que le permitió conocer sus tácticas y vulnerabilidades.
Al inicio de la Guerra de las Galias (58 a.C.), todavía era aliado de Roma, pero en -52 tomó las armas contra los legionarios. La presión de tributos de trigo y una grave sequía en el centro de la Galia provocaron una rebelión liderada por él.
Campañas y batallas
Vercingétorix demostró gran elocuencia y liderazgo, logrando unir a numerosas tribus bajo su estandarte. Utilizó tácticas de guerrilla para hostigar al enemigo y tender emboscadas. Su victoria más destacada fue la batalla de Gergovia (junio del 52 a.C.), donde más de 100.000 galos derrotaron a 20.000 legionarios.
Tras la derrota en Gergovia, César se retiró y fue perseguido hasta Alesia, donde construyó una fortificación de casi 30 km. A pesar de la resistencia, la falta de coordinación entre los galos y la intervención de la caballería germánica sellaron la derrota gala.
Rendición y muerte
La derrota en Alesia abrió el camino a la ocupación romana de toda la Galia durante casi cinco siglos. Vercingétorix se rindió; los detalles de su entrega siguen sin conocerse con certeza, aunque se cree que hubo negociaciones previas.
Después de la victoria, César llevó al prisionero a Roma para su famoso triunfo en el 46 a.C. Allí, Vercingétorix fue exhibido encadenado tras el carro del vencedor y, poco después, ejecutado, probablemente estrangulado por orden de César.
Legado cultural
El mito de Vercingétorix sigue vivo en la cultura popular, desde los cómics de Astérix hasta la numismática y la historiografía moderna. Su breve pero intenso periodo de lucha (58‑52 a.C.) es suficiente para mantenerlo en la imaginación francesa.
El número 3 de la revista #Science (pronunciado Hashtag Science), publicada por Sciences et Avenir, está disponible en quioscos y por suscripción desde el 3 de octubre de 2019.