Descubrimientos arqueológicos

Palmeras datileras milenarias germinadas a partir de semillas de 2 000 años

Un equipo internacional de investigadores ha logrado germinar con éxito seis palmeras datileras a partir de semillas encontradas en sitios arqueológicos del sur de Israel. Con una antigüedad de unos 2 000 años, estas semillas pueden aportar valiosa información sobre la longevidad del ADN de la especie.

Palmeras datileras milenarias germinadas a partir de semillas de 2 000 años

Tras la primera germinación en 2008, otras seis pequeñas palmeras han brotado de semillas de más de dos milenios de edad.

Orígenes milenarios del dátil

Hace aproximadamente 7 000 años antes de Cristo, en Mesopotamia y la zona alta del Golfo Árabe, el ser humano comenzó a cultivar una de sus frutas más apreciadas: el dátil. Los registros arqueobotánicos indican que la domesticación de la palmera datilera (Phoenix dactylifera) fue la primera cultura arbórea de la historia. Hoy los historiadores coinciden en que este fruto, pequeño, muy dulce y con una semilla alargada, desempeñó un papel económico determinante en el Levante meridional (actual Israel, Palestina y Jordania) y mantuvo una gran importancia simbólica y religiosa durante siglos en Oriente Medio y el norte de África.

Un fruto que desapareció

Al inicio del primer milenio, la datilería de Judea —región que hoy comprende parte de Cisjordania y el sur de Israel— era famosa en todo el Imperio Romano por su pulpa jugosa, su dulzura y su extraordinaria capacidad de conservación. La variedad “Nicolai”, de hasta 11 cm de longitud, sobresalía por su tamaño. Plinio el Viejo describió en el Libro 13 de su Historia Natural que “estas dátiles poseen un jugo liso, casi lechoso, con un toque vinoso y un sabor a miel muy dulce”.

Aunque la cultura del dátil judío perduró al menos hasta el siglo XI d.C., las sucesivas conquistas devastaron los huertos y, para el siglo XIX, ya no quedaba rastro de esas legendarias plantaciones.

Resurrección a través de la ciencia

El equipo liderado por la doctora Sarah Sallon, directora del Louis Borick Center for Natural Medicine Research en Jerusalén, germinó seis palmeras a partir de semillas de Phoenix dactylifera de 2 000 años de antigüedad, con la esperanza de cosechar dátiles algún día. Los resultados se publicaron el 5 de febrero de 2020 en la revista Science Advances.

Procedencia de las semillas

Los investigadores seleccionaron varios cientos de semillas halladas entre 1963 y 1991 en dos lugares distintos: cuevas a lo largo de la costa del Mar Muerto, utilizadas entonces como almacenes y viviendas, y la fortaleza de Masada, un complejo de palacios construido bajo el mandato de Herodes el Grande.

Palmeras datileras milenarias germinadas a partir de semillas de 2 000 años

De los 34 ejemplares más prometedores, se los sometió a remojo en agua caliente, ácido giberélico y fertilizante, y luego se plantó en sustrato estéril. Sólo seis lograron germinar, produciendo pequeñas palmeras semejantes a las que crecían en Judea a comienzos de nuestra era. En 2008 el mismo equipo había germinado la primera semilla de dátil de Masada, de 1 900 años, elevando a siete el número de palmeras milenarias vivas.

Datación y genética

Para confirmar la antigüedad, los científicos dataron mediante carbono‑14 fragmentos de la cáscara de las semillas que permanecieron adheridos a los brotes. Los resultados situaron las semillas entre 2 200 y 1 800 años. El análisis genético reveló que varios ejemplares provienen de cruces entre palmeras femeninas y masculinas de distintas regiones del mundo, lo que sugiere prácticas agrícolas sofisticadas que reforzaron la reputación histórica del dátil de Judea.

Un modelo para la longevidad de semillas

Estas palmeras pueden iluminar cómo el ADN de una planta puede conservarse durante milenios. “Gracias a su excepcional capacidad de almacenamiento de ADN, la palmera datilera es un modelo sobresaliente para la investigación de la longevidad de semillas”, afirman los autores.

Hasta la fecha, las semillas de Phoenix dactylifera son las más antiguas que se han germinado, superando el récord anterior de una semilla de loto que tardó 1 300 años en brotar.

Palmeras datileras milenarias germinadas a partir de semillas de 2 000 años

Los investigadores explican que el desconocimiento sobre los mecanismos que determinan la longevidad de las semillas persiste, aunque sospechan que la sequedad y el estado de latencia son factores clave. El clima árido y la humedad extremadamente baja alrededor del Mar Muerto crean condiciones ideales de conservación. Además, la zona, situada a 400 m bajo el nivel del mar, cuenta con una atmósfera más densa que protege las semillas de la radiación solar.

¿Volveremos a saborear el dátil judeano?

La pregunta que queda abierta es si algún día podremos volver a degustar el famoso dátil de Judea.