Descubrimientos arqueológicos

Incas: nuevas revelaciones sobre los niños sacrificados en las montañas

Un estudio reciente vuelve a examinar los rituales de sacrificio infantil de los incas realizados en el siglo XV en los picos de los volcanes Ampato y Pichu Pichu, en el sur del Perú. La investigación, publicada en la revista Archaeological and Anthropological Sciences, se basa en el análisis de cinco niños momificados descubiertos entre 1995 y 1999 por el antropólogo y explorador Johan Reinhard.

Incas: nuevas revelaciones sobre los niños sacrificados en las montañas

Restos de cinco niños inmolados, de 3 a 7 años

Los incas, acostumbrados a los terremotos y erupciones volcánicas que sacudían su extenso dominio a lo largo de más de 3 000 km de la Cordillera de los Andes, practicaban el capacocha, un sacrificio de niños que se depositaban en la cima de los cerros sagrados (huacas) para apaciguar a los dioses. El estudio confirma que los niños eran elegidos con antelación, probablemente por su origen social y por presentar rasgos físicos considerados ideales por la élite.

Se analizaron tres cuerpos hallados entre 5 800 m y 6 300 m de altitud en el volcán Ampato y dos más en el Pichu Pichu, a 5 600 m, todos en el departamento de Arequipa.

Incas: nuevas revelaciones sobre los niños sacrificados en las montañas

Mapa que muestra los volcanes del sur del Perú; créditos: Johan Reinhard (cortesía de la National Geographic Society).

Las radiografías realizadas en el Museo Santuarios Andinos de Arequipa revelaron que los niños estaban envueltos en textiles de llama, guanaco y vicuña y acompañados de figuras de oro y plata, además de conchas de spondylus, traídas desde las cálidas costas del Pacífico. Los análisis de edad indican que tenían entre 3 y 7 años y que fueron seleccionados según su grupo social y su aspecto físico, tal como describen las crónicas de la época.

Incas: nuevas revelaciones sobre los niños sacrificados en las montañas

Cráneo deformado de uno de los niños sacrificados en el Pichu Pichu. Créditos: Dagmara Socha

Signos de edema pulmonar en la boca

Los incas creían que sólo los seres “puros” y “perfectos” podían acercarse a los dioses. Los niños encontrados en Ampato y Pichu Pichu mostraron una buena condición sanitaria en comparación con otros restos incas, lo que sugiere que provenían de grupos privilegiados. Sin embargo, casos como el de los niños hallados en el volcán Llullaillaco (Argentina) o en El Plomo (Chile) presentaron anomalías, como verrugas en las manos.

Los cuerpos conservan evidencias de su última travesía: los niños más jóvenes fueron transportados, mientras que los mayores tuvieron que ascender por sus propios medios, como lo indica la hiperqueratosis en las plantas de los pies de un niño de El Plomo y la presencia de sangre en la boca, señal de edema pulmonar por la altitud. En el momento del sacrificio, algunos fueron golpeados en la cabeza, otros envenenados o estrangulados, tras haber ingerido coca y chicha, que actuaban como anestésicos.

Según los autores, la difusión del capacocha por todo el imperio permitió al Estado inca ejercer control ideológico sobre los territorios conquistados, consolidando la sumisión mediante estos supremos ofrendas rituales.