Revisión de prensa de Asia: tres poblaciones distintas, no dos, dieron origen a la primera población del antiguo Japón; el país, amenazado por su rápido envejecimiento, tiene un gran interés en los coches autónomos; y Facebook, bajo presión judicial estadounidense, debe colaborar en la investigación de la propaganda que alimentó el genocidio de los rohingya en Birmania en 2017.

En Mishima, Japón, una persona mayor se vacuna contra la COVID‑19. La edición de Sciences et Avenir del 27 de septiembre también señala la posible relación entre el envejecimiento de la población insular y la adopción de vehículos autónomos.
Paleogenética: un tercer origen para los japoneses
Los análisis de ADN de huesos extremadamente antiguos han puesto en jaque la visión tradicional japonesa. El diario Asahi Shimbun recuerda que el antropólogo Kazuro Hanihara propuso en 1991 el «modelo de doble estructura», según el cual los japoneses modernos descendían de cazadores‑recolectores‑pesqueros (cultura Jōmon) que llegaron a las islas a pie desde el continente asiático, y de una segunda ola (cultura Yayoi) que trajo la agricultura del arroz y la metalurgia alrededor del 3000 a.C.
Un estudio conjunto de científicos japoneses e irlandeses analizó el ADN de 12 individuos de los periodos Jōmon, Yayoi y Kofun (finales del III al VII siglo d.C.). Los resultados revelan una tercera migración, anterior a la Yayoi, que dejó una huella genética propia durante el periodo Kofun. Esta población adicional provino también del continente asiático, lo que obliga a replantear el paradigma de que sólo Jōmon y Yayoi fueron los ancestros fundadores del pueblo japonés.

Facebook obligado a colaborar en la investigación del genocidio rohingya
Cuatro años después de las masacres y del éxodo rohingya hacia Bangladesh, un tribunal estadounidense ha ordenado a Facebook entregar el contenido de cuentas bloqueadas que difundieron propaganda y mensajes de odio contra la comunidad rohingya en 2017. La empresa se resiste invocando la protección de la privacidad de sus usuarios, pero la justicia argumenta que la divulgación es esencial para "entender cómo la desinformación desencadenó el genocidio".
En 2018, Facebook cerró cuentas de soldados birmanos implicados en la campaña de desinformación. Además de esas cuentas oficiales, existía una constelación de perfiles falsos creados por el ejército, que inicialmente se hacían pasar por fanáticos de celebridades locales y, con el tiempo, orientaron su discurso contra los rohingya.
La manipulación de la información se intensificó a partir de 2017, polarizando a grupos budistas y musulmanes. Según una investigación del New York Times, los mensajes fueron geolocalizados en áreas fuera de la capital Naypyidaw, principalmente en distritos con residencias militares.
Facebook se ha convertido en la principal fuente de información para los 23 millones de usuarios birmanos, sustituyendo a los tradicionales cafés comunitarios. Sin embargo, su plataforma ha sido utilizada por la junta militar como herramienta de propaganda y odio.
El envejecimiento de Japón y el impulso a los coches autónomos

¿Se aceptarán los vehículos autónomos en Japón más rápido que en otras naciones? Según Tech Wire Asia, el fuerte envejecimiento demográfico del país es la razón principal del impulso a esta tecnología, más allá de la recuperación económica o el entusiasmo por la novedad.
Un informe reciente del Ministerio de Economía, Comercio e Industria (METI) advierte sobre la escasez de conductores en el transporte público y de mercancías. Reemplazar a los conductores mayores y reducir los accidentes son objetivos que hacen de autobuses, shuttles y camiones autónomos una solución atractiva. Japón está invirtiendo fuertemente en sensores conectados, aprendizaje automático y en un marco legal que permita la circulación de estos vehículos.
El METI planea 40 sitios de prueba de taxis autónomos para 2025. No obstante, la opinión pública sigue mostrando desconfianza, alimentada por incidentes como el accidente de un shuttle en los Juegos Paralímpicos de Tokio y otros sucesos en Asia. La tecnología aún tiene mucho camino por recorrer mientras la población japonesa envejece a gran velocidad.