Descubrimientos arqueológicos

Normandía: arqueología y los soldados olvidados de la Segunda Guerra Mundial

La batalla de Côte 112

Los arqueólogos siguen los pasos de una de las batallas más sangrientas que siguió al desembarco del Día D en Normandía, la conocida como "Côte 112" o "Hill 112". Los hallazgos no solo revelan la violencia del combate, sino también las prácticas funerarias empleadas en medio del caos, un aspecto poco tratado en los estudios de la Segunda Guerra Mundial.

Normandía: arqueología y los soldados olvidados de la Segunda Guerra Mundial

Utah Beach, una de las playas de desembarco, junio de 1944.

"Los hombres, con las manos sobre los oídos, miran al suelo con una mirada que destila locura. Esperan el golpe fatal que reducirá sus frágiles cuerpos a horribles trozos sangrientos de carne palpitante. Yo contemplo una flor de diente de león cerca de mi cabeza, intentando aferrarme mentalmente a ella, deseando que esa pequeña flor sea mi ancla en este fin del mundo…" Estas palabras pertenecen a uno de los combatientes de "Côte 112", donde miles de soldados perdieron la vida.

Arqueología del siglo XXI

En Francia la arqueología se ocupa cada vez más de la historia reciente. Un equipo del INRAP (Instituto Nacional de Investigación Arqueológica Preventiva) ha desenterrado restos de esta importante batalla, descubriendo detalles aún desconocidos. "Gracias al trabajo de los historiadores y a los archivos, creemos saberlo todo, pero las excavaciones nos aportan otra información. Nuestra misión es identificar y registrar todos los vestigios de la Segunda Guerra Mundial en Calvados, Manche y Orne, tanto de la ocupación como del desembarco", explica Dominique Corde, responsable del proyecto.

Descubrimientos humanos

Recientemente se hallaron los restos de tres soldados británicos y de un soldado alemán a unos 250 m de distancia, en el municipio de Maltot (Calvados). Estos cuerpos se encontraban en el corazón de la batalla de "Côte 112", en Esquay‑Notre‑Dame, donde entre el 10 y el 11 de julio de 1944 se libraron intensos combates entre tropas alemanas y anglo‑canadienses. Regimientos de la Waffen‑SS, equipados con temibles tanques Tiger, fueron enfrentados por los Aliados, que bombardearon la colina con 450 000 toneladas de bombas en 48 horas.

Normandía: arqueología y los soldados olvidados de la Segunda Guerra Mundial

Restos humanos desenterrados en Hill 112. Créditos: Dominique Corde

En los entierros temporales encontrados, el equipo percibe la ira de los supervivientes. No es raro hallar soldados alemanes enterrados boca abajo, como una humillación final, o cuerpos británicos con granadas bajo el cadáver, colocadas por los alemanes para provocar muertes posteriores al rescate.

Los arqueólogos también deben coordinarse con los servicios de desminado cuando encuentran munición junto a los restos, y denuncian la actividad de buscadores de tesoros que extraen objetos como cinturones o medallas, práctica prohibida por la ley.

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Munición extraída de sitios arqueológicos de la II Guerra Mundial. Créditos: Dominique Corde / INRAP

Objetos curiosos y su análisis

Entre los objetos encontrados con el soldado alemán de aproximadamente 17 años se hallaron una medalla religiosa, una pequeña caja con una virgen, una munición británica, dinero francés en una caja de cigarros y, sorprendentemente, un preservativo. Lo más intrigante fue una caja con una docena de ampollas de vidrio; dos de ellas estaban ubicadas a la altura de la caja torácica.

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Dos de las "ampollas" descubiertas en un soldado alemán exhumado en "Côte 112". Créditos: Dominique Corde / INRAP

Las ampollas fueron enviadas a París para su análisis. Los especialistas determinaron que contenían una mezcla de éter y cloroformo, no cianuro como se sospechó inicialmente. Este anestésico del siglo XIX, extremadamente peligroso, podía pasar de dosis terapéutica a letal con unas pocas gotas.

Según el antropólogo forense Philippe Charlier, estos frascos podrían haber sido entregados a los soldados alemanes con la orden de usarlos "en caso de necesidad", es decir, para acabar con sus vidas si resultaban gravemente heridos o atrapados. "En Hill 112 se les ordenó resistir hasta el final", afirma Dominique Corde.

Conclusiones y legado

Los estudios arqueológicos contemporáneos, aunque a veces poco comprendidos por su cercanía temporal, permiten confrontar la narrativa historiográfica con la evidencia del terreno, aportando un valor añadido a la arqueología de la memoria. Aún hoy, 2 000 cuerpos aliados siguen desaparecidos en Normandía. Los restos del soldado alemán fueron entregados al Volksbund Deutsche Kriegsgräberfürsorge, mientras que los tres soldados británicos fueron confiados a la Commonwealth War Graves Commission.

*La posible presencia de cianuro se planteó por los numerosos suicidios de oficiales nazis al final de la guerra, muchos de los cuales emplearon este compuesto.