Durante seis años, un equipo internacional de investigadores analizó un manuscrito excepcional del siglo XIII que contiene una crónica inédita sobre la vida de San Francisco de Asís, escrita pocos años después de su muerte.
El descubrimiento comenzó con un correo electrónico en septiembre de 2014. El historiador francés Jacques Dalarun, especialista en San Francisco y el franciscanismo, recibió de su colega estadounidense Sean Field un enlace a la galería “Les Enluminures”, donde la directora Sandra Hindman, codicóloga de la Universidad de Chicago, ponía a la venta un manuscrito acompañado de la descripción de la erudita Laura Light.
Light sospechó que el documento podía contener un texto excepcional: una Vida desconocida de San Francisco, una de las primeras biografías del santo, supuestamente destruidas tras el decreto de 1266 que impuso la versión oficial de San Buenaventura (1263).
El primer hagiógrafo de San Francisco
Al consultar el prólogo disponible en la web de la galería, Dalarun confirmó que el autor era Tomás de Celano, el primer hagiógrafo de San Francisco. El texto estaba dirigido al hermano Elías, superior general de la orden de los Frailes Menores entre 1232 y 1239, y anunciaba una versión abreviada de su anterior Vida del santo.
Adquisición y digitalización por la BNF
Consciente de la importancia del hallazgo, Dalarun informó a Isabelle Le Masne de Chermont, directora del Departamento de Manuscritos de la Biblioteca Nacional de Francia (BNF). La BNF compró el codex, lo incorporó a su colección a principios de 2015 y, tras su digitalización, lo puso a disposición del público en Gallica.
Características físicas del manuscrito
El codex consta de 122 hojas de pergamino de piel de cabra de baja calidad, cosidas con hilo de lino. Cada hoja mide aproximadamente 12 cm de alto por 8 cm de ancho y no tiene portada ni iluminaciones; el texto cubre casi toda la superficie, lo que lo hace visualmente denso y “difícil de leer”.
Ficha técnica
Dimensiones: 12 cm × 8 cm
Materiales: pergamino de piel de cabra, hilo de lino, tintas negras a base de sulfatos de hierro, taninos y aglutinante; tintas rojas de bermellón a veces mezcladas con óxido de hierro (ocre).
Copistas: 12
Fecha estimada de escritura: entre 1232 y 1239.
Análisis científicos y datación
Los análisis químicos y de micro‑rayos X confirmaron el uso de fibras de lino para el hilo y de bermellón para la tinta roja, materiales habituales en obras modestas de la Europa medieval. La datación por radiocarbono situó el manuscrito entre 1230 y 1270, coincidencia reforzada por referencias internas, como la canonización de San Antonio de Padua (después de 1232) y la caída en desgracia del hermano Elías en 1239.
Contenido del manuscrito
Solo una octava parte del codex corresponde a la Vida de San Francisco; el resto reúne sermones, extractos y textos anónimos, entre ellos predicaciones de San Antonio de Padua y una obra sobre la purificación de la Virgen. Muchas piezas carecen de título o autor, lo que sugiere que el manuscrito no siguió un orden predefinido.
Entre los hallazgos más sorprendentes está la mención de que San Antonio citaba a San Francisco en sus sermones, lo que cuestiona la idea de una rivalidad entre ambos. Además, se revela que San Francisco reparaba los agujeros de su túnica con hojas o trozos de corteza, una práctica propia de los verdaderamente pobres.
Los doce copistas
El paleógrafo Denis Muzerelle identificó doce manos distintas que participaron en la escritura del codex, alternándose frecuentemente en grupos de dos. Este patrón indica que el libro fue producido por una comunidad franciscana itinerante de la primera generación, que compartía y copiaba textos mientras viajaba.
¿Quién fue San Francisco?
San Francisco de Asís (c. 1181‑1226) nació en una familia mercantil acomodada en Asís, Italia. Tras una juventud turbulenta, experimentó una conversión espiritual alrededor de 1206 y adoptó una vida de pobreza radical. Fundó la orden de los Frailes Menores, que creció rápidamente hasta contar con miles de miembros. Murió en 1226, dejando alrededor de treinta escritos, entre ellos el famoso Cántico de las criaturas. Fue canonizado en 1228.
El manuscrito franciscano, ahora accesible en línea, constituye una ventana única a los primeros años del franciscanismo y a la figura del santo, ofreciendo datos inéditos que enriquecen nuestro conocimiento histórico.