Preservar el patrimonio antiguo en Oriente Medio es una tarea compleja: conflictos geopolíticos, tráfico ilícito, destrucción y cambio climático dificultan el trabajo de los arqueólogos. Cuando surge la oportunidad de excavar, hay que actuar con rapidez. Así lo hicieron un equipo germano‑kurdo, que realizó excavaciones de salvamento en un sitio mesopotámico que normalmente permanece bajo el lago del embalse de Mosul y que, gracias a una sequía, volvió a la superficie.
La sequía provocó una caída repentina del nivel del agua del embalse, revelando parte de la antigua ciudad de Zachiku, que había sido sumergida cuando se construyó la presa de Mosul hace 40 años.
El contexto del embalse de Mosul
Construida en los años 80 bajo el régimen de Saddam Hussein, la presa de Mosul es una de las mayores obras de la región. Situada a unos 40 km al noroeste de Mosul, retiene las aguas del Tigris creando un lago de más de 12 mil millones de metros cúbicos. En 2021, para regar los campos del sur de Irak, se vació gran parte del embalse, lo que permitió que la ciudad sumergida reapareciera.
Excavaciones bajo presión
El hallazgo inesperado obligó a los arqueólogos kurdos y alemanes a organizar rápidamente financiación y logística para una excavación de rescate, sin saber cuándo volvería a inundarse el sitio. En enero y febrero de 2022, liderados por Hasan Ahmed Qasim (KAO), Ivana Puljiz (Universidad de Friburgo) y Peter Pfälzner (Universidad de Tubinga), se cartografiaron nuevos edificios y se documentó la arquitectura de la ciudad.
Un complejo urbano de gran escala
Los descubrimientos confirmaron que Zachiku era una metrópolis fortificada del Bronce tardío, perteneciente al Imperio Mittani (c. 1600‑1350 a.C.). Entre los hallazgos destacan:
- Una muralla masiva con torres defensivas.
- Un complejo industrial.
- Un edificio de almacenamiento de varios pisos, descrito como "monumental" por su tamaño, que sugiere la existencia de un centro de acopio regional.
El Imperio Mittani
Durante el segundo milenio a.C., el Imperio Mittani dominó la zona entre el Tigris y el Éufrates, extendiéndose desde la costa mediterránea hasta el noreste de la actual Irak. Su capital, Washuganni, aún no se ha localizado con certeza, pero documentos como las cartas de Amarna demuestran que sus reyes, como Tushratta, mantenían relaciones diplomáticas al nivel de los faraones egipcios y los reyes hititas y babilonios. Aproximadamente en 1350 a.C. el imperio decayó y fue absorbido por los hititas y asirios.
Destrucción sísmica y conservación
Las estructuras de Zachiku estaban construidas con ladrillos de barro cocido al sol. Los arqueólogos creen que un terremoto alrededor de 1350 a.C. derrumbó la parte superior de los edificios, dejando los muros inferiores protegidos bajo el agua, lo que explica su buen estado de conservación.
Cerca de 100 tabletas cuneiformes
Tras la caída del Mittani, los asirios ocuparon Zachiku. En un hallazgo sorprendente, los investigadores encontraron cinco vasijas cerámicas que contenían alrededor de 100 tabletas cuneiformes, algunas aún dentro de su capa de arcilla. Estas piezas podrían ofrecer información inédita sobre la fase final del Imperio Mittani y los inicios del dominio asirio.
Medidas de protección
Consciente de que cada día bajo el agua podía dañar los delicados restos, el equipo cubrió la zona excavada con una lámina plástica hermética sostenida por guijarros. Esta medida provisional protege los hallazgos mientras el nivel del lago vuelve a subir.