Oro y plata: los tesoros que atrajeron a los conquistadores
Los conquistadores españoles llegaron al territorio azteca motivados, sobre todo, por dos metales muy apreciados en Europa: el oro y la plata.
Estas aleaciones se utilizaban para acuñar monedas, crear joyería y fabricar objetos de gran valor simbólico y económico. El Imperio azteca disponía de importantes reservas de ambos metales, obtenidas principalmente a través de tributos, comercio y la captura de regiones ricas en recursos.
Consciente de la enorme riqueza que representaban, la Corona española alentó a sus expedicionarios a apoderarse de ellas, sin escatimar esfuerzos ni recursos. La ambición por el oro y la plata fue, sin duda, uno de los motores principales de la conquista.