Caza y defensa
Las puntas de flecha se fijaban a lanzas o a hondas, permitiendo cazar a distancia segura. En la caza de animales pequeños se utilizaban puntas más ligeras en hondas para disparar presas menores. También servían como defensa contra depredadores y para la protección personal.
Usos ceremoniales
Algunas puntas, cuidadosamente talladas, tenían valor simbólico y se empleaban en rituales o como adornos de armas y vestimentas ceremoniales.
Fabricación de herramientas y artesanía
Las puntas pequeñas funcionaban como herramientas multiuso para cortar, raspar o perforar. Formas especializadas se aprovechaban en tareas específicas de la fabricación de objetos.
Encendido de fuego
Algunas puntas de sílex se utilizaban para generar chispas al golpear contra acero u otro mineral, facilitando el encendido de fuego.
Expresión artística
El elaborado trabajo de talla evidencia que algunas puntas eran apreciadas por su estética, convirtiéndose en piezas de arte prehistórico.
Pesca con proyectil
Se adaptaban puntas con forma de barbas a arpones o lanzas para la captura de peces.