Descubrimientos arqueológicos

¿Cómo desplazarse en la antigua Roma?

En la antigua Roma la mayoría de la gente se desplazaba a pie, pero también existían otras opciones según la riqueza y la necesidad.

Caminar

La forma más común de moverse era caminar. La ciudad era compacta y la mayoría de los habitantes vivía a pocos kilómetros de su trabajo, del mercado o de otros lugares importantes. Además, caminar permitía ejercitarse y conversar con vecinos y amigos.

Montar a caballo o en asno

Los ciudadanos adinerados y los funcionarios públicos solían desplazarse a caballo o en asno. Estos animales eran más rápidos que a pie y podían transportar cargas más pesadas, aunque su mantenimiento resultaba costoso.

Carros y wagones

Para el transporte de mercancías y de personas se utilizaban carros y wagones tirados por caballos, asnos o bueyes. Los wagones, de mayor tamaño, eran la opción preferida para mudanzas familiares y para llevar objetos voluminosos.

Camillas

Las camillas servían para trasladar a los enfermos o heridos. Consistían en una tabla suspendida entre dos postes y eran llevadas por esclavos o sirvientes.

Transporte privado

En Roma no existía un sistema de transporte público como lo conocemos hoy. Sin embargo, algunas empresas privadas ofrecían servicios de traslado a cambio de una tarifa, especialmente para viajes largos o para quienes no disponían de su propio medio de locomoción.

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