Figuras Históricas

Vadim Glowna: el rostro de los tropiezos y los antihéroes

Vadim Glowna participó en más de 160 producciones cinematográficas y televisivas. Nacido en Eutin, trabajó con Yves Montand, Romy Schneider y Sam Peckinpah. El actor‑director habría cumplido 80 años el 26 de septiembre de 2021.

Por Stefanie Grossmann

Para la mayoría de los telespectadores, Glowna es el villano de series como Derrick, Der Alte o Tatort. Él rechaza ese término, pues no refleja la complejidad del actor de voz ronca y garganta rasposa. «Los personajes torpes que interpreto suelen ser simplemente incapaces de sostenerse por sí mismos», explicó una vez. Son forasteros, antihéroes, y en sus papeles “encarnan lo que queda de la libertad”.

Infancia y juventud en St. Pauli

Glowna nació el 26 de septiembre de 1941 en Eutin, pero su infancia transcurrió en el barrio de St. Pauli, cerca de la Reeperbahn de Hamburgo. Provenía de un entorno humilde: su madre regentaba una floristería y su padrastro, de origen polaco, fue marinero y luego piloto de Lufthansa. Tras la separación de sus padres, vivió como niño de la calle, escapando de casa durante días sin avisar. «Conocí a la prostituta más famosa de Alemania, Domenica, cuando era muy pequeño», recuerda.

Una marca de la juventud

Una pelea le dejó la nariz rota, una característica que lo acompañaría toda la vida. Más tarde, fue enviado a un internado protestante en la costa báltica, pero abandonó tanto el colegio como los estudios de teología para iniciar un aprendizaje comercial.

El deseo de actuar nace en Francia

Glowna hizo autostop hasta París con la intención de estudiar pantomima con Marcel Marceau. Dejó una nota a sus padres: “No me busquen, les contactaré”. En la ciudad se quedó sin dinero y vivió como indigente bajo puentes y en vagones de metro abandonados. Robaba comida de casas de vacaciones, siempre dejando una nota de “Merci”. Un día encontró un libro de teatro en la playa y, como él relata, “leí ‘En el principio era la palabra’ y pensé: ‘¡Mierda, eso es!’”. Desde entonces supo que su camino sería el teatro, no la pantomima.

Gustav Gründgens lo introduce en el teatro

De regreso a Hamburgo, trabajó como taxista y botones. En 1961, como extra en el Hamburger Schauspielhaus, llamó la atención del director Gustav Gründgens, quien le otorgó un papel con texto en su producción de Fausto II. Con apenas 20 años, Glowna se incorporó al elenco permanente del teatro, y más tarde actuó en el Theater Bremen bajo la dirección de Kurt Hübner, compartiendo tabla con Bruno Ganz y Edith Clever, y bajo la tutela de Peter Zadek.

Vida personal: matrimonio con Vera Chekhova

Se casó con la actriz Vera Chekhova en 1967; la unión duró hasta 1991. Adoptó al hijo de ella, Nikolaus, y compartió pantalla con su esposa en la comedia romántica “Love and so on” (1968).

Primeros pasos en cine y televisión

Su debut televisivo llegó en 1964 con “Im Schatten der Großstadt” de Johannes Schaaf. Tres años después apareció en “Penitentiary”, una mirada al día a día carcelario. En 1970 participó en la obra televisiva de NDR “Gezeiten”.

Colaboración con Sam Peckinpah

En sus treinta, Glowna experimentó una crisis existencial y compró una granja en Austria. Un año después, Sam Peckinpah le ofreció el papel de soldado de la Wehrmacht en “Steiner – The Iron Cross” (1976/77). Ese mismo periodo apareció junto a Yves Montand en “Police Python 357” y con Romy Schneider en “Gruppenbild mit Dame”, basada en la novela de Heinrich Böll.

Dirección: Desperado City

Animado por Peckinpah, Glowna dirigió su primer largometraje, “Desperado City”, una visión cruda de sus sueños de escapar de St. Pauli hacia el Lejano Oeste. La película, que muestra la miseria y la muerte de sus tres protagonistas, fue aclamada por la crítica alemana y se presentó en el programa paralelo de Cannes 1981, donde recibió la Palma de Oro al mejor debut.

Premio al Mejor Actor por The Untouchables

En los años 90 y 2000, Glowna alternó papeles en series de crímenes como “Der Alte”, “Siska” o “Bloch” para financiar sus proyectos de dirección, entre ellos “The Rigorous Life” y “House of the Sleeping Beauty”. Su interpretación de Bruno en “The Untouchables” de Oskar Roehler le valió el Premio de la Crítica Alemana al Mejor Actor en 2000.

Sus últimos trabajos incluyen la serie de la ZDF “Borgia” y la producción de ARD “Bloch”. El 24 de enero de 2012, Vadim Glowna falleció en un hospital de Berlín a causa de complicaciones diabéticas.

Con más de 160 créditos, Glowna será recordado no solo como villano, sino como el intérprete de personajes rotos, antihéroes y “anti‑padres”, cuyo mirar melancólico dejó una huella: “En sus ojos siempre es noviembre”.