Figuras Históricas

Vauban, ingeniero y mariscal de Luis XIV

Vauban, ingeniero y mariscal de Luis XIVFigura clave del reinado de Luis XIV, Sébastien le Prestre (1633‑1707), marqués de Vauban, se convirtió en el principal especialista en asedios y fortificaciones de la época. De origen noble bajo, su carrera al servicio del Rey Sol estuvo marcada por ingenio militar, visión matemática y una crítica mordaz a los impuestos reales, lo que le valió algunos años de desagrado. Aun así, mantuvo la confianza del monarca hasta su muerte.

Juventud de Vauban

Nacido en 1633 en Saint‑Léger‑de‑Foucherets, Morvan, fue bautizado el 15 de mayo como hijo de Albin Le Prestre, escudero, y de Edmée de Carmignolle. Huérfano, quedó bajo la tutela del prior de Fontaines, quien le brindó una educación básica sólida. A los 17 años se incorporó al ejército del Príncipe de Condé, justo en medio de la Fronda, y quedó del lado de los enemigos de Luis XIV.

Vauban, ingeniero y mariscal de Luis XIVDestacó durante el asedio de Sainte‑Menehould (1652). Capturado poco después por tropas reales, su valor llamó la atención del cardenal Mazarin, que lo reclutó para la causa del rey. En la misma localidad, ahora del bando real, participó en la reconquista y en la reparación de sus fortificaciones.

En 1655 se convirtió en ingeniero ordinario del rey y tomó parte en los principales asedios de finales de la década, ganándose el respeto por su coraje (resultó herido varias veces) y por su dominio de la poliorcética. Su origen humilde frenó temporalmente su ascenso frente a rivales de mejor linaje.

La Paz de los Pirineos (1659) le permitió casarse con Jeanne d'Osnay, aunque la vida militar lo mantuvo alejado de su familia. Luis XIV le encargó el desmantelamiento de las fortificaciones de Nancy y, posteriormente, misiones similares en el norte. En 1662 llegó a Dunkerque, recién recuperada de los ingleses, para reforzar los puntos estratégicos franceses. Allí obtuvo la rendición de varias plazas, que después fortificó, y resultó herido en el asedio de Lille, lo que le valió el cargo de teniente de la guardia del Sol.

Asedios y fortificaciones

Tras consolidar los bastiones de Flandes, diseñó la fortificación de Cherburgo y, más tarde, se trasladó a la Franche‑Comté, donde fue nombrado gobernador de Lille, encargado de la defensa del norte. Sus planos de la ciudadela fueron enviados a Luis XIV y forman parte de la famosa colección de maquetas del Hôtel des Invalides. Vauban buscaba que sus fortificaciones no solo fueran invulnerables, sino también saludables para la guarnición.

A petición de Louvois redactó un tratado sobre la conducción de asedios, cuyas reglas siguen vigentes en muchos ejércitos. En 1674 recibió el rango de brigadier general y, durante el asedio de Cambrai (1677), defendió las ideas del rey sobre la protección de las tropas, lo que le valió el título de mariscal de campo.

Vauban, ingeniero y mariscal de Luis XIVA partir de entonces, ningún asedio importante se realizó sin su consejo. Aunque sus ascensos fueron lentos, Luis XIV le concedió gobiernos (por ejemplo, la ciudadela de Lille en 1668) y rangos (brigadier en 1677, teniente general en 1688).

En 1678 asumió la dirección general de fortificaciones, silenciando las rivalidades entre Colbert y Louvois. Fue galardonado con la Gran Cruz de San Luis (1693) y se hizo miembro honorario de la Academia de Ciencias (1699). Finalmente, en 1703 se convirtió en el primer ingeniero en alcanzar el rango de mariscal de Francia.

Fortificar como Vauban

Vauban perfeccionó los sistemas de fortificación bastionados creados por ingenieros italianos del siglo XVI, pero lo hizo de forma metódica. Introdujo la estandarización de presupuestos, contratos, materiales y procesos constructivos, reduciendo costes y facilitando la ejecución. También diseñó planos estándar para edificios militares (cuarteles, polvorines, residencias del gobernador, etc.) y creó fichas técnicas para ingenieros y contratistas.

Vauban, ingeniero y mariscal de Luis XIVAun así, adaptaba cada proyecto al relieve del terreno. Sus numerosas inspecciones por toda Francia le permitieron elaborar dibujos con códigos de colores que hoy son valiosas fuentes sobre la arquitectura militar del siglo XVII.

Gracias a sus informes, Luis XIV decidió qué obras ejecutar, mientras los gobernadores locales contrataban a los constructores y organizaban la mano de obra mediante el sistema de corveas. Vauban fortificó más de 160 plazas, 33 de ellas completadas, con un gasto de más de 600 millones de libras durante el reinado.

El «pré carré» francés

Recorriendo el país en todas direcciones, Vauban creó un verdadero cinturón de fortificaciones. En la década de 1680 reforzó la red portuaria y erigió nuevas fortalezas en la costa atlántica, convencido de que una defensa costera robusta protegería a Francia de las flotas anglo‑holandesas. Participó también en proyectos civiles como el acueducto de Maintenon y el canal de Deux‑Mers.

Su influencia llegó a los ministros más poderosos, especialmente a Louvois, quien en 1673 convenció al rey de establecer “el cuadrado preñado”, una franja de fuertes que delimitaba y protegía las fronteras, permitiendo al monarca ejercer plenamente su soberanía.

Maestro de la poliorcética

Vauban, ingeniero y mariscal de Luis XIVDurante más de cincuenta años al servicio de Luis XIV, Vauban participó en los principales asedios de la época, como el célebre asedio de Maastricht (1673) en la Guerra de los Países Bajos. En 1704 redactó un tratado de 12 fases sobre el ataque a plazas, que se convirtió en referencia internacional. Su fama quedó resumida en la frase: “Ciudad asediada por Vauban, ciudad tomada; ciudad defendida por Vauban, ciudad inexpugnable”.

A finales de los 1680s compró el castillo de Bazoches, en su tierra natal, pero empezó a criticar el enorme gasto del reino.

Los años de “desgracia”

La década de 1690 se conoce como sus “años de miseria”. Sus recorridos le mostraron la profunda pobreza popular provocada por la presión fiscal de guerras continuas. Vauban se enfrentó a los financieros del Estado y se mantuvo alejado de la corte.

Escribió los volúmenes de “Ocios” (1689‑1705), una obra monumental de doce tomos que aborda la situación del reino, la demografía, la botánica, las colonias americanas, los bosques y, por supuesto, la ciencia del asedio. Propuso reformas fiscales radicales, como una “diezma real” gravada directamente por la administración sin privilegios, lo que le valió la censura y la pérdida de honores.

Últimos años y muerte

Vauban, ingeniero y mariscal de Luis XIVA principios del siglo XVIII, aunque ya era mariscal, Vauban envejecía y sus escritos críticos irritaban a la corona. Publicó por su cuenta obras como “La Diezma Real”, intentando ofrecer soluciones al reino.

Murió el 30 de marzo de 1707 en París sin recibir honores oficiales, aunque Luis XIV le habría mencionado “con gran estima y amistad” poco antes de su fallecimiento. Fue admitido en la Academia de Ciencias por Fontenelle. Sus restos fueron depositados en el castillo de Bazoches y, tras la Revolución, sólo se conservó su corazón, trasladado a los Inválidos en 1808 por orden de Napoleón.

Vauban dejó más de 200 fortalezas y obras defensivas, participó en unos 53 asedios y estuvo vinculado directamente a 140 importantes acciones militares. Su pensamiento anticipó la Ilustración y su legado sigue presente en el paisaje urbano francés.

Bibliografía

– Vauban, el inventor de la Francia moderna, Dominique Le Brun, Vuibert, 2016.

– M. Barros, N. Salat, T. Sarmant, Vauban, inteligencia territorial, ed. N. Chaudun, 2006.

– Vauban y la invención del pré carré francés, Bernard Crochet, West‑France, 2014.