Figuras Históricas

Reina Seondeok de Silla: defensora de las artes y la cultura

La reina Seondeok (hangul: 선덕여왕) gobernó el Reino de Silla, uno de los Tres Reinos de Corea, durante el siglo VII. Fue la vigésima séptima soberana y la primera mujer en ocupar el trono, y durante su mandato impulsó las artes y la cultura.

El contexto

La princesa Deokman, la mayor o segunda de las tres hijas del rey Jinpyeong, nació en la península coreana cuando ésta estaba dividida en los reinos de Goguryeo, Baekje y Silla. Al no existir heredero varón, el rey nombró a su hija Deokman como sucesora, ya sea por ser la mayor o por su notable inteligencia. Aunque Silla nunca había tenido una reina, varias mujeres habían ejercido poder como consejeras, reinas viudas o regentes, y el estatus femenino era relativamente alto, pese a la discriminación.

Una reina inteligente

Reina Seondeok de Silla: defensora de las artes y la culturaEn 632, la princesa Deokman ascendió al trono como la reina Seondeok. Su reinado comenzó en medio de conflictos: tuvo que sofocar una rebelión interna y enfrentarse al vecino reino de Baekje. Seondeok gobernó con astucia, forjando alianzas para proteger su territorio. Cuando Baekje invadió Silla, pactó una alianza con Goguryeo; al volverse este en adversario, reforzó sus lazos con el imperio chino.

Patrona del budismo, la reina impulsó la construcción de templos. Entre sus obras destacan el templo de nueve pisos Hwangnyongsa (“Templo del dragón dorado”), destruido en el siglo XIII, el templo Bunhwangsa y la torre astronómica Cheomseongdae, el observatorio más antiguo de Asia Oriental y uno de los primeros centros científicos del mundo.

La rebelión de Bidam

En 647, Bidam, uno de los consejeros de Seondeok, encabezó una revuelta argumentando que una mujer no podía gobernar. El Samguk Sagi, crónica histórica coreana, relata que durante la rebelión cayó una estrella, que Bidam interpretó como señal del fin del reinado. La reina, según la tradición, lanzó una cometa encendida para demostrar que la estrella había “regresado a su lugar”.

Seondeok falleció durante la revuelta y su prima, la reina Jindeok, la sucedió, aplastando la rebelión y ejecutando a Bidam y a treinta de sus seguidores. Jindeok reinó hasta 654.