Figuras Históricas

Henrietta Swan Leavitt, la astrónoma que transformó nuestra visión del universo

Henrietta Swan Leavitt (1868-1921) fue una astrónoma estadounidense. Su descubrimiento sobre las variaciones periódicas de brillo de las estrellas cefeidas permitió a los astrónomos medir enormes distancias en el universo, incluidas las que separan la Tierra de galaxias muy lejanas.

Las “Computadoras de Harvard”, las “computadoras humanas”

Henrietta Swan Leavitt, la astrónoma que transformó nuestra visión del universo Nacida el 4 de julio de 1868 en Massachusetts, Henrietta era hija de Henrietta Swan Kendrick y George Roswell Leavitt, pastor de una iglesia congregacional. Estudió en Oberlin College (Ohio) y se graduó en 1892 de la Society for the Collegiate Instruction for Women (Radcliffe College, Massachusetts). Durante su cuarto año universitario eligió la carrera de astronomía, en la que demostró un talento excepcional.

En 1893, Edward Charles Pickering, director del Observatorio del Colegio Harvard, decidió reclutar a las “Computadoras de Harvard” (calculadoras o “computadoras humanas”) para procesar matemáticamente los datos astronómicos. Eligió a mujeres, probablemente porque recibían salarios menores que los hombres. Henrietta ingresó ese mismo año, junto a Williamina Fleming, Annie Jump Cannon y Antonia Maury. Su labor consistía en examinar placas fotográficas tomadas en diferentes épocas, medir y catalogar la luminosidad de las estrellas para determinar si eran constantes o variables.

Las cefeidas

Leavitt analizó miles de estrellas variables en las Nubes de Magallanes. En 1908 publicó sus resultados en los Annals of the Astronomical Observatory of Harvard College. Observó que algunas de esas estrellas, las cefeidas, presentan variaciones periódicas de brillo. En 1912 añadió que la luminosidad de estas estrellas está vinculada a su período de variación. Esta relación, conocida como la Ley de Leavitt, permite a los astrónomos, a partir de la luminosidad absoluta y aparente, establecer una escala de distancias cósmicas y medir la separación entre la Tierra y galaxias distantes. Un año después, el astrónomo danés Ejnar Hertzsprung utilizó la ley para estimar la distancia de varias cefeidas respecto a la Vía Láctea.

Sin premio Nobel

Leavitt siguió trabajando pese a sus obligaciones familiares y a frecuentes problemas de salud; una enfermedad le afectó la audición, dejándola cada vez más sorda. En 1921 fue nombrada jefa de fotometría estelar. El 12 de diciembre de 1921 falleció a los 53 años a causa de un cáncer.

El asteroide (5383) Leavitt y un cráter lunar llevan su nombre. En 1924, el matemático sueco Gösta Mittag-Leffler, sin saber que ella había muerto, intentó nominarla para el Premio Nobel, pero la normativa prohíbe premiar a personas fallecidas. El astrónomo Edwin Hubble, cuyo descubrimiento de la expansión del universo se basó en el trabajo de Leavitt, afirmó que ella habría merecido el Nobel.