Figuras Históricas

¿En qué se diferencian los billetes emitidos antes de 1996 de los actuales?

Orientación del diseño

Los billetes emitidos antes de 1996 tenían una orientación vertical (retrato). Cada denominación —$1, $2, $5, $10, $20, $50 y $100— mostraba el retrato de una figura histórica mirando al observador. A partir de 1996, el Bureau of Engraving and Printing adoptó una orientación horizontal (paisaje) para facilitar el procesamiento automático por máquinas de manejo de efectivo.

Paleta de colores

Los billetes de antes de 1996 usaban colores más apagados y variados: el de $1 era marrón claro, el de $2 combinaba púrpura y azul marino, el de $5 era gris y negro, y el de $10 presentaba tonos naranja y amarillo. El rediseño de 1996 introdujo colores más vivos y distintivos, lo que ayuda a identificar rápidamente cada denominación y a detectar falsificaciones.

Elementos de seguridad

Antes de 1996 los billetes contaban con medidas anti‑falsificación básicas, como hilos de seguridad y marcas de agua simples. Con la reforma, se incorporaron hilos de seguridad avanzados con microimpresión, tinta que cambia de color, microtexto y elementos fluorescentes, aumentando significativamente la dificultad de falsificar los billetes.

Composición del material

Los billetes anteriores a 1996 estaban fabricados con papel 100 % algodón, lo que les confería una sensación crujiente y robusta. En 1996 se introdujo una mezcla de algodón y lino (aproximadamente 75 % algodón y 25 % lino), que mejora la durabilidad y la resistencia al desgaste cotidiano.

Validez y circulación

Los billetes impresos antes de 1996 siguen siendo válidos por su valor facial, aunque ya no forman parte de la circulación habitual. El objetivo del rediseño de 1996 fue reforzar la seguridad, prolongar la vida útil de los billetes y facilitar su procesamiento mediante sistemas automatizados.