El claroscuro dramático se caracteriza por el uso de contrastes extremos entre áreas claras y oscuras, a menudo con una sola fuente de luz iluminando una escena desde un lado. Esto crea una fuerte sensación de sombra y profundidad y puede usarse para crear efectos dramáticos y emocionales. En algunos casos, el claroscuro puede incluso utilizarse para crear una sensación de misterio y suspenso.
Uno de los ejemplos más famosos de claroscuro dramático es el cuadro de Caravaggio "La vocación de San Mateo" (1599-1600). Esta pintura utiliza una única fuente de luz para iluminar la escena desde el lado izquierdo, arrojando sombras en el lado derecho de la escena. Este contraste entre la luz y la oscuridad crea una fuerte sensación de dramatismo y tensión, y ayuda a atraer la atención del espectador hacia la figura central de San Mateo.
El claroscuro es una técnica versátil que se puede utilizar para crear una variedad de efectos diferentes en el arte. Puede usarse para crear escenas dramáticas y emocionales, o puede usarse para crear una sensación de misterio y suspenso. Es una técnica importante en la historia del arte y ha sido utilizada por algunos de los artistas más famosos de todos los tiempos.