La escalera mecánica, también conocida como escalón móvil o Escalator, entró en funcionamiento por primera vez en 1898 en el Crystal Palace de Londres. Su patente fue presentada por el inventor estadounidense Jesse W. Reno el 15 de marzo de 1892. En el Crystal Palace, en 1898, los visitantes podían subir a la escalera mecánica por solo un penique. Este ascensor inclinado avanzaba a 2 km/h mediante energía eléctrica. Más tarde, en la prestigiosa tienda Harrods, apareció la famosa “escalera mágica”, donde un mayordomo recibía a los clientes en la parte superior con una copa de brandy.
La escalera mecánica como medio de transporte
El invento se mostró en la Exposición Universal de 1900 y su desarrollo quedó a cargo de la compañía Otis, que lo denominó Escalator, una combinación de “elevator” (ascensor) y “scala” (escalón). A partir de entonces, la escalera mecánica experimentó una rápida expansión que transformó la movilidad en grandes almacenes, estaciones de tren y aeropuertos. Con el tiempo, el término se popularizó y pasó a ser de uso cotidiano.