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El baño del rey Luis XIV: mito y realidad

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Hablar del baño o los baños de Luis XIV sigue siendo complicado, pues los testimonios de la época se contradicen y se ponen en duda entre sí. Algunos afirman que el monarca tenía una higiene deplorable y apenas se bañó una sola vez; otros consideran que se trata de exageraciones y distorsiones históricas.

¿Tomó el rey Luis XIV sólo un baño en su vida?

Una recomendación médica para el baño

Según la leyenda, el primer baño del rey fue ordenado por su médico, el Dr. Fagon, como tratamiento curativo –una idea novedosa en el siglo XVII. Obligado por la prescripción, Luis XIV habría accedido a sumergirse en el agua, quizá de mala gana.

Más tarde, Fagon volvió a recomendarle baños frecuentes por motivos de salud. Se conservan al menos dos recetas médicas, con menos de un año de diferencia, que obligan al monarca a bañarse.

¿Cómo se realizaba un baño real? Muy parecido a la actualidad: el rey se bañaba en su propia habitación. Se colocaba una bañera en la alcoba real y se llenaba con agua suministrada por los acarreadores del palacio, ya que las redes internas de agua todavía no estaban generalizadas.

El baño del rey Luis XIV: mito y realidad

¿Y el olor corporal?

Otra razón, igualmente válida, impulsó a Fagon a aconsejar el baño: el fuerte olor corporal de Luis XIV. El rey desprendía un aroma tan penetrante que molestaba a sus invitados.

Madame de Montespan, su amante favorita, trataba de enmascarar ese olor aplicándose perfume en exceso. Curiosamente, la relación entre ambos se deterioró también por el perfume de la dama, pues el rey la abandonó en parte debido a su propio desagrado por el olor. La higiene y el perfume eran, entonces, elementos decisivos en la vida de la corte.

El baño del rey Luis XIV: mito y realidad

Retrato de Madame de Montespan

El miedo al agua

En la época, la aristocracia y la corte real temían al contacto con el agua, considerada una posible fuente de enfermedad tras la devastadora peste. Por ello, evitar el agua era una forma de proteger la salud, tanto de los más pobres como de los más ricos.

Resulta, pues, sorprendente imaginar que Luis XIV esperara hasta la vejez para bañarse, cuando los fuentes de Versalles ya brotaban con abundancia.

Durante la Edad Media, la higiene era señal de poder y riqueza; sin embargo, en la corte del Sol, el agua se volvió temida por sus supuestos riesgos sanitarios.

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¿Cómo se limpiaba entonces?

Los hábitos de higiene habían evolucionado: se utilizaban toallas perfumadas y se cambiaba de ropa con frecuencia. No era necesario lavarse completamente; bastaba con cubrir los olores con perfume.

El baño del rey Luis XIV: mito y realidad

Muchos mitos urbanos rodean el supuesto “único baño” del rey. ¿Podría haber vivido hasta los 76 años, muy por encima de la esperanza de vida de la época, bañándose sólo una vez?

Independientemente de la frecuencia de sus baños, Luis XIV fue pionero en la introducción del jabón en Francia, favoreciendo la popularización del famoso Savon de Marseille. Conoce más sobre la historia del jabón.