Principales festividades musulmanas
Los musulmanes de la India medieval celebraban con gran devoción Muḥarram, Milād-un-Nabī, Ṣafar al‑Fitr y Eid‑ul‑Ḏuḥā. Cada una de ellas tenía rituales y costumbres específicas que reflejaban la diversidad de la comunidad.
Muḥarram
Los chiítas conmemoraban los diez primeros días de Muḥarram recordando el martirio de Hazrat ʿAlī y sus hijos, Hasan y Husayn. El décimo día, conocido como Ashura, se marcaba con luto: los hombres chiítas se golpeaban el cuerpo, se cubrían de polvo y vestían ropa negra. Según Ibn Baṭṭūṭa, se distribuían harina, arroz y carne a los más necesitados.
Aunque el emperador mogol era suní, no prohibió la celebración. Sin embargo, Aurangzeb prohibió el desfile de Muḥarram en su territorio, lo que provocó violentos enfrentamientos entre chiítas y sunitas, con numerosas víctimas.
Milād-un‑Nabī (Rabiʿ al‑Awwal)
El cuarto día del mes de Rabiʿ al‑Awwal se celebraba el nacimiento del profeta Mahoma. En el palacio real se reunían sayyid, eruditos y santos para recitar el Corán, mientras se distribuían dulces, pudines y agua de rosas a los pobres. El propio Shah Jahan solía entregar generosas donaciones en esta ocasión. Curiosamente, la muerte del profeta también se conmemora en esta fecha.
Shabān y Sāb‑e‑Barāṭ
El día 14 de Shabān, llamado Sāb‑e‑Barāṭ, marcaba la ascensión del profeta al cielo, por lo que los musulmanes lo celebraban con ofrendas. El día 13 de Shabān se realizaba la ceremonia de Fatiha, en la que se decoraban platos de yogur y dulces en honor a los familiares fallecidos, intercambiando regalos y dulces.
Durante esta festividad se encendían lámparas y se disparaban fuegos artificiales. El sultán Firoz Tughluq organizaba espectáculos de pirotecnia durante tres días, y la población de Delhi salía a las calles para admirar las luces.
Ramadán y Eid
Durante el mes sagrado de Ramadán los musulmanes observaban el ayuno (roza) absteniéndose de comida y bebida desde el alba hasta el ocaso. El último viernes del mes se conocía como Jumuʿat al‑Vida.
Al concluir Ramadán se celebraba Eid al‑Fitr, anunciada con cañones y trompetas. La gente se abrazaba, compartía dulces y distribuía comida entre los necesitados. El sultán Firoz Tughluq regalaba ropa y dulces a sus cortesanos, y el sultán Sikandar Lodi solía liberar a algunos presos.
El décimo día del mes de Dhū al‑Ḥijja se celebraba Eid al‑Adḥā (Eid al‑Azha o Bakra Eid). Se sacrificaban camellos, cabras o ovejas en presencia del emperador, y se distribuían la carne y los regalos entre los pobres.
Festividades de origen persa y otras celebraciones locales
En la sociedad musulmana medieval también existían fiestas como Bada‑Wafat, Atira‑Chahar y Shamba. Además, cada viernes ordinario era llamado Eid ul‑Momin, “festival del creyente”.
Nauroz (Nowruz)
El Nowruz, celebrado entre el 20 y 21 de marzo, marcaba la llegada de la primavera. Era una fiesta mayormente adoptada por la élite musulmana y los amires durante el reinado de Akbar. La celebración duraba diecinueve días, con decoraciones de telas doradas, terciopelo y zari en el bazar, el Diwan‑i‑Khas y el Diwan‑i‑Aam.
Se organizaban ferias, se levantaba la prohibición del juego y el emperador abría su corte al pueblo una vez por semana. En ocasiones se acuñaban monedas especiales que se repartían entre los pobres.
Durante los diecinueve días se consumía alcohol, se contrataban músicos, cantantes e intérpretes persas, y el emperador regalaba joyas y objetos valiosos a la nobleza.
Meena Bazar
Inaugurado por Humayún y desarrollado bajo Akbar, el Meena Bazar era un mercado exclusivo para mujeres de la aristocracia y sus hijas, donde se vendían ropas finas y joyas. El sultán visitaba el bazar acompañado de princesas y reinas, pagando precios inflados para favorecer a las vendedoras que le agradaban.
Fue en este mercado donde Shah Jahan vio por primera vez a Mumtaz Mahal, su futura esposa.
Aab‑e‑Pashm (Eid‑e‑Gulabi)
Al inicio de la temporada de lluvias, la corte mogol celebraba una fiesta similar al Holi. Jahangir la llamaba Aab‑e‑Pashm y el historiador Lahori la describió como Padashnama o Eid‑e‑Gulabi. Los príncipes, amires y cortesanos se rociaban agua de rosas y se intercambiaban presentes.
Conclusión
En la India medieval hindúes y musulmanes celebraban sus propias festividades, pero también existía un notable intercambio cultural: los emperadores musulmanes adoptaban algunas fiestas hindúes y los hindúes participaban en celebraciones musulmanas.