Fundamentos del dharma puránico o vaisnavismo
Vishnu
El núcleo ideológico de los Puranas se basa en la devoción a Vishnu, también llamado Hari, Vasudev, Narayan o Damodar. Es considerado el Dios supremo, el Padre universal (Param‑Atma) y el "Achyut", es decir, aquel que nunca falla.
Su culto aparece en numerosos pasajes de los Vedas y Upanishads. En el Rig‑Veda se le identifica con el Sol y en el texto "Nirukta" el nombre Surya se equipara a Vishnu.
En el "Katha de Trivikram" del Rig‑Veda Vishnu es descrito como protector del cosmos, cuyas tres pisadas abarcan todos los mundos; sólo los seres humanos pueden percibir dos de ellas, la tercera está más allá del alcance de los pájaros.
Vishnu colabora con Indra y es llamado regulador del universo. Aunque el Rig‑Veda lo presenta como una deidad de rango medio, inferior a Indra, su importancia crece en los textos brahmánicos posteriores, donde se le asocia al sacrificio (yajña) y a la supremacía divina.
En el Aitareya Brahmana y el Shatapatha Brahmana se relata que Vishnu fue el primero en alcanzar la meta del yajña, lo que le otorgó el primer puesto entre los dioses. La historia de Vamana también muestra sus poderes extraordinarios.
Durante la época de los Aranyakas y Upanishads su relevancia aumenta aún más. El Taittiriya Aranyaka narra cómo, gracias al sacrificio, Vishnu alcanzó la excelencia, mientras que el Maitri Upanishad lo describe como la forma de la comida que sostiene al mundo.
En los épicos y Puranas Vishnu se eleva al rango de Alma Suprema. En el Mahabharata se muestra la unidad entre Vasudeva‑Krishna y Vishnu, y en el Bhagavad‑Gita Krishna revela su forma universal como Vishnu.
Narayan
La devoción a Narayan‑Vishnu y sus encarnaciones es central en la religión puránica. En los textos originales, Narayan era más destacado que Vishnu; incluso el Mahabharata suele referirse al devoto como Narayan.
El Bodhayana Dharmasutra y el Manusmriti explican que "Nara" significa agua, la morada primordial de Dios, y por eso el término "Parmatma" se asocia a Narayan. La primera aparición del nombre está en el Shatapatha Brahmana, donde Narayan elimina a los Vasus, Rudras y Adityas mediante ofrendas y se establece como el fundamento de todos los mundos, dioses y Vedas.
En el Taittiriya Aranyaka Narayan recibe todos los epítetos divinos de los Upanishads y se le identifica con Vasudeva.
Vasudeva
Vasudeva es un nombre crucial en la tradición puránica. Originalmente, se refería a un dios distinto al Krishna de la familia de Devaki; sin embargo, con el tiempo ambos se fusionaron. El Vishnu‑Purana habla de Vasudeva como una deidad y también del hijo de Devaki, creando una doble identidad.
En el Vanaparva del Mahabharata aparece el rey Paundra‑Shalva, quien se proclama el verdadero Vasudeva y es derrotado por Krishna, lo que evidencia la existencia de una adoración a Vasudeva antes de Krishna.
Krishna
Krishna, hijo de Vasudeva‑Devaki, es una figura histórica cuya cronología exacta es debatida. Su biografía se reconstruye a partir del Chandogya Upanishad, la Mahabhashya de Patanjali, textos budistas y jainistas, y los relatos del Mahabharata y los Puranas.
En la tradición budista (Ghat‑Jataka) y en los textos jainistas (Uttaradhyayan Sutras) Krishna aparece como Keshava, hijo de Vasudeva y Devaki. La versión popular actual combina elementos de Mahabharata, Harivamsa, Bhagavata y otros Puranas.
Los relatos de las gopis, Radha y las batallas contra los asuras se han ido añadiendo a lo largo de los siglos, reforzando la identificación de Krishna con Vishnu‑Narayan‑Vasudeva.
Bhakti (devoción)
El elemento de bhakti separa a los Puranas de los Vedas, aunque sus semillas aparecen ya en los textos védicos. En los Vedas Vishnu está ligado al yajña, mientras que la tradición puránica lo asocia a la devoción personal.
El Bhagavad‑Gita ofrece la exposición más completa de la bhakti: la devoción pura y el amor reverente hacia el Señor Supremo, que se manifiesta como un vínculo íntimo similar al de un hijo con su padre.
Así nació la "religión del Hari" basada en la entrega, la no‑violencia y el abandono del ego. Hasta el siglo III a.C. predominó el método Pancharatra, conocido también como "Bhagavata Dharma".
No‑violencia
El vaisnavismo enfatiza la ahimsa (no‑violencia) en pensamiento, palabra y acción. La Gita menciona este principio en tres contextos diferentes: sabiduría, riqueza divina que conduce a la liberación y disciplina corporal.
En la sección Narayaniya del Mahabharata, el rey Vasu‑Uparichara evita los sacrificios de animales en el Ashwamedha, ofreciendo cebada según los Aranyakas, lo que subraya la importancia de la no‑violencia.
Avatarismo (encarnaciones)
El concepto de avatar (encarnación) es esencial en la religión puránica. La identificación de Vasudeva‑Krishna con el avatar Narayana explica la proliferación de avatares: listas de cuatro y seis encarnaciones aparecen en la sección Narayaniya del Mahabharata, y en los Puranas el número varía entre cuatro y veinticuatro, aunque tradicionalmente se reconocen diez.
El Ramáyana también incluye a Rama como avatar de Vishnu; su veneración junto a la de Krishna es aceptada en el vaisnavismo.
Contenido y evolución de los Puranas
Los Puranas reinterpretan el conocimiento védico de forma devocional y contienen genealogías de reyes kshatriya. Muchos relatos de sacrificios (Ashwamedha, Rajasuya) fueron incorporados y transformados en literatura puránica, de ahí el dicho: "De los sacrificios nació el Purana".
Originalmente, los Puranas abarcaban cinco temas: 1) Sarga (creación), 2) Pratisarga (recreación), 3) Vamsha (genealogías), 4) Manvantara (ciclos de eras) y 5) Vamsanucharita (historias de reyes).
En el siglo I d.C., distintas corrientes bhakti usaron los Puranas como medio de difusión. Tras la guerra del Mahabharata, el sabio Vyasa recopiló antiguas genealogías y dio origen a los dieciocho Mahapuranas (por ejemplo, Vishnu‑Purana, Bhagavata, Padma, etc.) y a los dieciocho Upapurāṇas.
Durante la época Gupta, los textos se ampliaron con elementos budistas y jainistas, creando una síntesis entre conocimiento védico y literatura secular.
Los Mahapuranas más antiguos son el Vayu‑Purana, Brahmanda‑Purana, Markandeya‑Purana, Vishnu‑Purana, Mahā‑Matsya‑Purana y Bhagavata‑Purana. El Vayu‑Purana (c. 200 d.C.) y el Brahmanda‑Purana (c. 400 d.C.) surgieron de un mismo texto; luego el primero se asoció al culto de Pashupati y el segundo al vaisnavismo, incorporando posteriormente material tántrico y shakta.
Los Upapurāṇas varían en sus listas; según el Bṛhad‑Dharma‑Purana incluyen títulos como Aditya, Nandishvara, Shiva‑Dharma, entre otros. Algunos, como el Vishnu‑Dharma‑Sutra (III‑IV siglo) y el Shiva‑Purana (II‑V siglo), son bastante antiguos, mientras que la mayoría datan del periodo 650‑800 d.C.
En conjunto, los Puranas representan una fusión del saber védico con la literatura popular, la historia de los reinos y la filosofía devocional que caracteriza al vaisnavismo.