historia historica

Historia del tifus: una enfermedad que mató a más personas que las guerras más sangrientas

Introducción

En el siglo XXI, ¿cuántos recuerdan la fiebre tifoidea? Hoy la llamamos tifus, una enfermedad que solo se distinguió como entidad propia a mediados del siglo XIX, aunque la humanidad la conoce desde tiempos ancestrales. Pertenece al grupo de las "enfermedades de manos sucias", que se transmiten mayormente a través de alimentos contaminados por falta de higiene.

Historia del tifus: una enfermedad que mató a más personas que las guerras más sangrientas

Descubrimiento del agente causante

Fue en el siglo XX cuando Charles Nicolle identificó la causa del tifus. Desde entonces se supo que la bacteria Salmonella typhi es la responsable.

Síntomas y diagnóstico

Los infectados presentan dolor abdominal intenso, fiebre alta, diarrea y, sobre todo, delirios, síntoma que diferencia al tifus de otras infecciones. Józef Orkisz, médico del siglo XIX, describió el estado mental alterado como una "intoxicación" que obligaba al enfermo a permanecer en cama durante semanas.

Transmisión y brotes históricos

En 1874, el bacteriólogo polaco Tadeusz Browicz aisló Salmonella typhi en el bazo de un paciente fallecido. Aun con el agente identificado, los casos siguieron siendo abundantes porque la infección era extremadamente fácil: bastaba con beber agua sucia, comer fruta sin lavar o tocar a una persona enferma.

Historia del tifus: una enfermedad que mató a más personas que las guerras más sangrientas

El tifus recibió nombres como "fiebre de campamento" o "fiebre de prisión". En el siglo XX, el médico Antoni Puławski advirtió que "una sola persona enferma puede contagiar a cientos, el agua, la leche y la ropa también pueden ser vehículos de transmisión".

Un caso emblemático fue el de Mary Mallon, conocida como "Typhoid Mary". Ella era portadora asintomática de la bacteria y, como cocinera, contaminó los alimentos de sus empleadores, provocando epidemias familiares a principios del siglo XX. Fue puesta en cuarentena y obligada a demostrar, bajo vigilancia, la forma correcta de lavarse las manos.

El tifus en los conflictos bélicos

Durante siglos, el tifus ha sido una sombra mortal en los ejércitos. Desde los cruzados en Tierra Santa hasta el emperador Enrique IV, la enfermedad ha diezmarado campañas. En la Guerra Civil estadounidense (1861‑1865) se contabilizaron unas 80 000 infecciones en el ejército de la Unión, con casi 30 000 muertes. En la Guerra de los Bóers (1899‑1902), más de 70 000 soldados británicos y boers contrajeron la enfermedad; 11 000 fallecieron, superando ampliamente el número de muertos por combate.

Historia del tifus: una enfermedad que mató a más personas que las guerras más sangrientas

En los campos de concentración británicos en Sudáfrica, la niña Lizzie van Zyl, de siete años, murió de tifus, convirtiéndose en símbolo de la miseria y la falta de higiene en los campamentos.

Prevención y vacunación

El médico Puławski señalaba la dificultad de aplicar medidas sanitarias en tiempos de guerra: escasez de jabón, ropa interior sucia y largas marchas. La respuesta médica fue la vacunación. En la Primera Guerra Mundial, los soldados polacos recibieron inyecciones protectoras contra tifus, cólera y viruela; aproximadamente 100 000 reclutas fueron inmunizados, reduciendo drásticamente los brotes entre las tropas.

Historia del tifus: una enfermedad que mató a más personas que las guerras más sangrientas

El tifus entre la población civil

Los grupos más vulnerables fueron siempre los pobres, los hambrientos y los desplazados. Los colonos europeos llevaron la enfermedad al Nuevo Mundo, donde más de 6 000 asentadores murieron en el siglo XVII. En el siglo XIX, el tifus asoló el noroeste de Francia (≈55 000 fallecidos) y gran parte de Alemania.

Historia del tifus: una enfermedad que mató a más personas que las guerras más sangrientas

En el sudeste asiático, la península de Java sufrió una devastadora epidemia en 1846: un tercio de los infectados murió, y al año siguiente la tasa de mortalidad alcanzó la mitad.

En la Columbia Británica (1908‑1913) la enfermedad llegó con los trabajadores ferroviarios, y en la construcción del Canal de Panamá se combinó con fiebre amarilla y malaria, retrasando el proyecto casi medio año.

Historia del tifus: una enfermedad que mató a más personas que las guerras más sangrientas

Tras la Segunda Guerra Mundial, el tifus volvió a resurgir en Italia (1943‑1949), provocando decenas de miles de casos. En la década de 1950, la falta de saneamiento y las inundaciones reavivaron la epidemia, superando los 100 000 casos.

Figuras históricas víctimas del tifus

El tifus no discriminó: en 1612 murió Henry Frederick Stuart, heredero al trono inglés; en 1861 falleció el príncipe Alberto, esposo de la reina Victoria; y en Estados Unidos, la esposa de John Adams, la hija de Abraham Lincoln y la madre de Theodore Roosevelt murieron por la enfermedad. Incluso el hermano de los Wright, Wilbur, falleció en 1912 tras consumir mariscos contaminados, y el escritor Arnold Bennett murió al beber agua del grifo en París.

El final de una era

Al inicio del siglo XX, antes de la llegada de los antibióticos, los tratamientos consistían en vacunas preparadas a partir de sangre de caballos infectados. La autora Mary Beth Keane describe este proceso en su novela "Fever". Sin embargo, la eficacia no era del 100 %: la doctora Edith Claypole, que fabricaba vacunas para soldados, falleció en 1915 tras contraer la enfermedad; el mismo año, el investigador Hakaru Hashimoto murió de tifus.

Historia del tifus: una enfermedad que mató a más personas que las guerras más sangrientas

En Polonia, el tifus fue una de las enfermedades infecciosas más comunes hasta mediados del siglo XX. Las campañas de vacunación masiva, impulsadas por el Instituto Nacional de Higiene, redujeron de casi 10 000 muertes (1919‑1924) a menos de 500 fallecidos en 1948, pese a 8 000 casos. Desde la década de 1970, la enfermedad ha desaparecido prácticamente.

Bibliografía

  1. Włodzimierz Berner, From the history of fighting acute infectious diseases in Poland after World War I – until 1924, Przegląd Epidemiologiczny, No. 62 (2008).
  2. Frederick Cartwright, Michael Biddiss, The unseen enemy. Pests and History, Wołoszański Publishing House (2005).
  3. Encyclopedia of Plague and Pestilence. From Ancient Times to the Present, ed. George C. Kohn, Infobase Publishing (2008).
  4. Paweł Gantkowski, The essence of the plague and the view of the fight against infectious diseases in times of war, St. Wojciech Press (1916).
  5. Mary Beth Keane, Rush, Wydawnictwo Literackie (2018).
  6. Józef Orkisz, Typhus fever, what is it and how to treat it, Alexander Gins Printing House (1875).
  7. Małgorzata Paul, Typhoid an underestimated health risk for Poles traveling to tropical zone countries, Problems of Hygiene and Epidemiology, No. 94 (2013).
  8. Antoni Puławski, About the newest methods of preventing some infectious diseases, Drukarnia Krajowa (1918).
  9. Jacques Ruffie, Jean Charcles Sournia, The history of the epidemic – from the plague to AIDS, W.A.B. (1996).
  10. Aleksander Zaleski, On the causes of infectious or contagious diseases and on their prevention, Warsaw (1916).