historia historica

5 profesiones de la antigua Roma que desconocías

5. Ten cuidado con lo que dices o te enviaré un lictor

El lictore era el guardaespaldas privado de los altos funcionarios romanos. Su símbolo era el fasces, un haz de varas con un hacha incrustada, que servía tanto para azotar como para ejecutar. En la República el cargo se limitó a la guardia personal de cónsules, dictadores, gobernadores provinciales, miembros de la familia imperial y las vestales. Su labor consistía principalmente en acompañar a sus protectores en desfiles y ceremonias, portando el fasces sobre el hombro. Recibían un salario diario equivalente a dos tercios del de un legionario. Curiosamente, del latín fasces proviene la palabra “fascismo”.

5 profesiones de la antigua Roma que desconocías

El fasces, símbolo del lictor, está formado por varas atadas con un hacha; de aquí el origen del término moderno “fascismo”.

4. ¿Una enfermedad misteriosa? La terapia del sueño en el templo de Asclepio

En la Roma antigua los sacerdotes de Asclepio, dios de la medicina, ofrecían lo que hoy llamaríamos terapia del sueño. El primer templo dedicado a él se construyó en el siglo V a.C. en Epidauro y llegó a Roma tras la plaga de 293 a.C., cuando se transportaron también serpientes sagradas que escaparon al desembarcar y se instalaron en una isla del Tíber. Allí se erigió un templo con forma de barco. El tratamiento comenzaba con una entrevista introductoria y tres días de purificación (se prohibían las relaciones sexuales, la carne de cabra asada y el queso). Los pacientes ofrecían ofrendas de pasteles y flores, luego permanecían en silencio mientras los sacerdotes practicaban diversas curaciones y registraban sus sueños para su interpretación. Los hallazgos arqueológicos confirman la efectividad de estas prácticas.

5 profesiones de la antigua Roma que desconocías

El templo de Asclepio, construido en una isla del Tíber en 293 a.C., albergaba serpientes sagradas traídas de Epidauro y albergaba la terapia del sueño.

3. Pullarius y las gallinas sagradas: adivinación militar

Los romanos consultaban a los dioses con frecuencia, y los augures eran los sacerdotes encargados de interpretar sus señales. Entre ellos, el pullarius cuidaba de las gallinas sagradas (pulli) y, en tiempos de guerra, determinaba si una batalla debía iniciarse o posponerse. El augurio lanzaba granos y dejaba salir a las gallinas; si comían con avidez, era señal favorable, pero si rechazaban el alimento, la contienda debía abortarse. Un famoso episodio ocurrió durante la Primera Guerra Púnica, cuando un comandante arrojó al mar a las gallinas que se negaban a comer, pronunció “¡si no quieren comer, que beban!” y la batalla resultó en derrota para Roma.

2. Psicópompo: el guía de almas en el mundo subterráneo

Los romanos temían a los espíritus errantes y contaban con profesionales llamados psicópompos para guiar a las almas al inframundo. Esta figura, heredera de la tradición pre‑romana, también aparecía en circos y anfiteatros como mensajero de Mercurio, dios del comercio y de los muertos. En la arena, dos psicópompos asistían al gladiador: uno, vestido de negro y portando un caduceo enroscado con serpientes, verificaba que el combatiente no fingiera su muerte; el otro, disfrazado de juez del inframundo con botas altas, túnica negra y máscara de cuervo, llevaba un martillo de madera para convocar el alma del fallecido y acompañarla al más allá.

1. Organizador de orgías: el planificador de los banquetes sexuales

Contrario a la imagen caótica que se tiene hoy, las orgías romanas se planificaban meticulosamente. El organizador se encargaba de todo, desde la selección de los participantes hasta la decoración y la logística. Entre los amantes de estas fiestas estaban la esposa del senador Claudio Messalino, rival de las prostitutas de la ciudad, y el emperador Nerón, cuyo principal planificador fue Gayo Petronio. Cuando Petronio cayó en desgracia, organizó su propia “orgía de la muerte” para él y sus amigos antes de suicidarse. Más tarde, Tigellino organizó una serie de lujosos banquetes en las termas de Agripa en el año 64 d.C. Estas celebraciones no estaban reservadas solo a la élite; también los ciudadanos comunes podían participar.

5 profesiones de la antigua Roma que desconocías

Los festines de la antigua Roma eran preparados por profesionales especializados. Fresco de Herculano.

Bibliografía

  1. L. Adkins, R.A. Adkins, Dictionary of Roman Religion, Nueva York 1996.
  2. J.C. Fredouille, Lexikon der römischen Welt, Hamburgo 2005.
  3. V. León, The colorful underworld of ancient Rome, Varsovia 2007.
  4. L. Ricgardson Jr., A New Topographical Dictionary of Ancient Rome, Baltimore/Londres 1992.