historia historica

Jack, el babuino que trabajó en el ferrocarril

Al final del siglo XIX, el inteligente babuino "Jack" laboraba en la vía férrea. Instalaba los carriles, alegraba a los viajeros y asistía a su dueño, el discapacitado James.

En los primeros años de la década de 1880, el bullicioso mercado de Uitenhage, una ciudad del sur de la actual Sudáfrica, estaba repleto de puestos y comerciantes. James Edwin Wide, empleado de la compañía ferroviaria local, caminaba entre los puestos cuando vio algo extraordinario: un babuino arrastrando carretas y obedeciendo órdenes simples.

Encantado, Wide se acercó al vendedor y, sin dudarlo, le ofreció comprar al animal. Tras una breve negociación, el comerciante accedió y comenzó una de las historias más increíbles de cooperación entre hombre y bestia.

El accidente que lo cambió todo

James Edwin Wide era guardia de los ferrocarriles estatales, conocido entre sus compañeros como "El Caballero" por sus arriesgadas acrobacias. Su fama se debía a que solía saltar de un vagón en movimiento a otro. Sin embargo, a finales de la década de 1870 intentó un salto que salió mal y cayó bajo un tren a toda velocidad. Sobrevivió milagrosamente, pero los médicos le amputaron ambas piernas.

La amputación amenazó su empleo. Aunque la expansión ferroviaria generaba numerosos puestos de trabajo —impulsada por los descubrimientos de oro y diamantes— pocos empresarios estaban dispuestos a contratar a una persona con discapacidad. Wide comprendió que debía demostrar que podía seguir cumpliendo sus funciones, o perdería su sustento.

"Jack", el asistente de señalamiento

Wide nombró al babuino "Jack". Al principio, el animal le ayudaba a llegar a la estación empujando una pequeña carreta en la que el propio Wide se sentaba. Pronto Jack también colaboró en las tareas domésticas: barría el suelo y sacaba la basura.

El verdadero talento de Jack se reveló en la cabina de señalamiento. En la estación de Uitenhage, los maquinistas silbaban una serie de pitidos para indicar al señalero qué desvíos activar. Observando a su dueño, Jack imitó el patrón y comenzó a tirar de las palancas por sí mismo, con gran precisión y delicadeza.

Jack, el babuino que trabajó en el ferrocarril

Con el tiempo, Wide podía relajarse mientras Jack operaba los cambios de vía. Según la publicación *The Railway Signal*:

"James entrenó al babuino con tal perfección que podía sentarse en su cabina y comer golosinas mientras el animal accionaba todas las palancas".

Empleo oficial y controversia

La presencia de un babuino trabajando en el ferrocarril se convirtió en una atracción para los pasajeros, especialmente los niños. Sin embargo, no todos lo recibieron con beneplácito. Una dama que viajaba de Ciudad del Cabo a Port Elizabeth quedó horrorizada al ver a un mono manipulando los desvíos. Su queja llegó a los directivos de la compañía, quienes, tras la presión de la mujer, enviaron una delegación de inspectores a Uitenhage.

Jack, el babuino que trabajó en el ferrocarril

Los inspectores confirmaron la denuncia. Intentaron despedir a Wide, pero él propuso una prueba: Jack tendría que demostrar su capacidad. El babuino superó la evaluación sin errores, dejando a los oficiales asombrados.

Tras el incidente, Jack recibió un número de empleado oficial y un salario de 20 centavos diarios, además de media botella de cerveza cada semana. Algunas fuentes indican que, antes de la cerveza, Wide le ofrecía un pequeño trago de brandy.

El final de una carrera extraordinaria

Jack continuó trabajando hasta 1890, cuando enfermó de tuberculosis. El superintendente ferroviario George B. Howe, que lo visitó en esa época, relató:

"Fue conmovedor ver la ternura de Jack hacia su amo. Ambos estaban en silla de ruedas; el babuino sostenía a Wide con una mano y le acariciaba la cara con la otra".

El babuino falleció unas semanas después. Durante nueve años no cometió ningún error. Su cráneo forma parte de la colección del Museo Albany en Grahamstown.

Bibliografía

  1. The Monkey Who Worked as an Official Railway Signalman for 9 Years
  2. Jack, el babuino señalista
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