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Historia milenaria de la acupuntura

Algunas personas temen a las agujas; otras las insertan en el cuerpo para curarse. El origen de la acupuntura sigue siendo anónimo. ¿Qué sabemos de su historia?

Las primeras agujas delgadas para curar datan de varios milenios atrás. Hoy en día esta técnica se conoce en todo el mundo y permite, entre otras cosas, operar a pacientes conscientes.

En busca de las agujas más antiguas

Aún no se ha determinado con certeza dónde, cuándo y cómo nació la acupuntura. Según las leyendas, su origen estaría en las observaciones de soldados que notaron efectos de heridas por flechas en partes del cuerpo aparentemente no relacionadas. Otras teorías sobre la reflexoterapia afirman que los pueblos primitivos, de forma instintiva, descubrieron y masajeaban puntos que reducían el dolor.

Un ejemplo proviene de la meseta de Mongolia. En las excavaciones de Toudaowa (1963) se hallaron objetos cotidianos de la era neolítica, entre ellos agujas de piedra que probablemente se usaban para acupresión, es decir, curar aplicando presión sin romper la piel. En China se hallaron herramientas de sílex, cuarzo, jade, bambú y hueso; sin embargo, resulta difícil saber si servían para pinchar puntos específicos o para incisiones médicas más generales. Las agujas de metal aparecen alrededor del siglo II a.C. y, sin duda, se emplearon en acupuntura.

Historia milenaria de la acupuntura

Gráfico de puntos de acupuntura de la dinastía Ming.

Aunque se considera que los chinos fueron los pioneros, la práctica se extendió fuera de Asia; por ejemplo, en el Antiguo Egipto. Un papiro con un mapa de puntos de punción se conserva en el Museo de Londres y data de aproximadamente 1500 a.C.

Medicina de fuego y hierro

En China se desarrolló el método llamado Zhen‑Jiu, basado en la cauterización y la punción. Uno de los documentos más antiguos que se conserva es el tratado de 221 a.C. Tratado sobre los órganos internos o Naturaleza y Vida, que describe indicaciones, contraindicaciones, nueve tipos de agujas y unos 300 puntos de punción. Según sus autores, resume una tradición de casi 2 000 años.

Al mismo tiempo, la medicina convencional, sobre todo la cirugía, avanzaba. Hua Tuo, considerado pionero quirúrgico, también era un maestro de la acupuntura; trató, por ejemplo, al político Cao Cao, que sufría de cefaleas crónicas. Las familias de médicos transmitían de generación en generación conocimientos de anatomía, control del pulso y anestesia, esta última basada en potentes fármacos.

Al final del siglo III d.C. se elaboraron los primeros mapas detallados con más de 600 puntos y la práctica se difundió por los países asiáticos. Siete siglos después, Wang Wei‑yi creó muñecos de madera con orificios para agujas. Pronto se fundaron escuelas médicas que formaban especialistas en el método Zhen‑Jiu, consolidándolo como una disciplina sanitaria reconocida.

¿Qué es la energía Qi?

La acupuntura está íntimamente ligada a la filosofía oriental. Se basa en teorías que describen el flujo de energía vital en el cuerpo. Según la medicina tradicional china, el Qi circula por canales llamados meridianos, formando un circuito cerrado. Estos meridianos se cruzan en puntos específicos que son cruciales para el funcionamiento del organismo, permitiendo una “comunicación” entre todos los órganos.

Historia milenaria de la acupuntura

Modelo de madera para aprender acupuntura de finales del siglo XVI y principios del XVII.

Probablemente todos hayan escuchado los conceptos de Yin y Yang. El Yin representa el elemento femenino y negativo; el Yang, el masculino y positivo. Ambas energías están en constante interacción. Mientras estén equilibradas, la salud se mantiene; si una domina, se produce el desequilibrio que origina la enfermedad. La acupuntura busca restablecer la homeostasis, regulando el flujo de Qi en los meridianos al pinchar los puntos adecuados, lo que alivia o incluso elimina la sensación de dolor.

El arte oriental en Europa

Los europeos se enteraron de la acupuntura en el siglo XIII, gracias a comerciantes, misioneros y viajeros que visitaban el Lejano Oriente. Sin embargo, los primeros textos sistemáticos aparecieron mucho después. Los primeros trabajos surgieron en el siglo XVII; se conservan seis títulos de esa época, entre ellos Specimen medicinae Sinicae del misionero polaco Michał Boym, que describió, entre otras cosas, la diagnosis por ritmo cardíaco.

En el siglo XVIII aumentó el interés y se conocen dieciocho obras de esa época. Un verdadero boom se dio en el siglo XIX en Francia, donde se publicaron 142 ensayos sobre técnicas de tratamiento con agujas. La práctica se introdujo en el Hospital St. Louis de París y pronto se extendió a otros centros europeos.

¿Magia o medicina?

Cuando Europa descubrió la medicina china, los propios chinos comenzaron a alejarse de ella en favor de prácticas europeas. La acupuntura nunca fue rechazada, pero quedó en un segundo plano desde el siglo XVIII. La situación cambió dos siglos después, no por un renacer cultural, sino por razones pragmáticas: los conflictos en la China del siglo XX y la Segunda Guerra Mundial dejaron escasez de médicos. La acupuntura resurgió como una forma de mantener a los soldados en buen estado.

Historia milenaria de la acupuntura

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido la acupuntura como tratamiento médico.

Hoy en día existen centros de acupuntura en casi todo el mundo. Las instituciones chinas practican la llamada medicina integradora, que combina técnicas tradicionales y modernas. ¿Es esto correcto? Por un lado, el vitalismo, basado en el flujo de energía, es rechazado por la mayoría de los médicos; por otro, la OMS ha avalado la acupuntura como procedimiento médico.

La profesora Kathy Sykes, de la Universidad de Bristol (Reino Unido), evaluó la eficacia del método en Shanghái. Fue testigo de cirugías a corazón abierto sin anestesia general, usando únicamente agujas y anestésicos leves. Estudios posteriores demostraron que la acupuntura modifica la actividad cerebral, especialmente en las áreas responsables del dolor. Aunque no debe considerarse un tratamiento independiente, constituye un valioso complemento, sobre todo en el manejo del dolor.