historia historica

Bombas sobre Nueva York: el plan alemán para atacar a EE. UU.

El objetivo de Hitler

Para Hitler, la forma más eficaz de debilitar, intimidar y desmoralizar a Estados Unidos era lanzar una gran bomba sobre Nueva York. El enorme océano Atlántico, sin embargo, hacía imposible la misión: la Luftwaffe no contaba con bombarderos de alcance transatlántico. Desde 1939 se buscó una solución, incluso con el proyecto del llamado "Amerika Bomber", pero la guerra terminó antes de que una bomba alcanzara Manhattan.

EE. UU. y su aislamiento

El aislamiento estadounidense, su pacifismo y la enorme distancia con Europa les hicieron sentir seguros. La población norteamericana nunca estuvo expuesta a bombardeos, ni de la Luftwaffe ni de la Royal Air Force, y los dos océanos que la rodean actuaron como barrera natural durante todo el conflicto.

Europa en guerra, EE. UU. en calma

Mientras en Europa la población civil vivía bajo constantes bombardeos, los altos mandos alemanes buscaban una forma de forzar la retirada estadounidense del frente europeo. Creían que un ataque aéreo sobre la costa este provocaría presión política en Washington y obligaría a los EE. UU. a limitar su ayuda a Gran Bretaña y la URSS.

Falta de bombarderos de largo alcance

La Luftwaffe había centrado su desarrollo en cazas y bombarderos tácticos, no en aviones estratégicos de gran autonomía. Los pocos proyectos de largo alcance (He 177, Me 261, Me 264, Ju 390, BV 238) eran costosos, complejos y producían muy pocas unidades. Además, la doctrina nazi prohibía misiones suicidas; los aviones debían regresar a sus bases, lo que hacía inviable un bombardeo transatlántico.

El desafío de la distancia

Desde la costa occidental de Francia a Nueva York hay unos 6 000 km; un avión que fuera y volviera necesitaría más de 13 000 km de alcance, cifra que sólo unas pocas aeronaves modernas podrían lograr sin reabastecimiento. En 1941 la Luftwaffe elaboró el plan "Grossraum USA", que requería más aviones, bombas de gran tonelaje y enormes cantidades de combustible, cuyo suministro sólo sería posible tras la conquista del Cáucaso.

Intentos de solución tecnológica

Se estudiaron múltiples ideas: modernizar aviones de pasajeros (FW‑200 Condor), combinar dos bombarderos en una sola estructura, reabastecimiento aéreo, remolcar tanques voladores, y hasta el proyecto "Mistel" de transportar un caza sobre el fuselaje de un bombardero. Ninguna alcanzó la fase de producción en serie.

La opción marítima: Operación "Paukenschlag"

Al no poder atacar desde el aire, los alemanes recurrieron a los submarinos. El 13 de enero de 1942, la ofensiva submarina contra la costa este de EE. UU., conocida como "Paukenschlag", hundió 87 buques estadounidenses (más de 500 000 BRT) en pocos meses, buscando cortar el suministro a Gran Bretaña y asustar a la población.

Proyectos de cohetes y bombas estratosféricas

Con los V‑2 disponibles, los ingenieros intentaron ampliar su alcance mediante lanzadores submarinos y cilindros sumergidos (Proyecto "Prüfstand XII"). Sólo se construyó una unidad de prueba, que nunca vio combate. Otra idea más descabellada consistía en un bombardero‑cohete capaz de volar a 30 000 km y soltar bombas desde la estratosfera; la precisión sería prácticamente nula.

Conclusiones

Durante toda la guerra Alemania dedicó recursos a cientos de diseños de bombarderos de largo alcance y a conceptos extremos para atacar a EE. UU. Ninguno llegó a ejecutarse y, en retrospectiva, el esfuerzo resultó inútil y desperdició potencial científico. Un eventual bombardeo sobre Manhattan habría provocado una respuesta estadounidense mucho más devastadora que la que Alemania sufrió al final de la contienda.

Bibliografía

  1. Manfred Griehl, Luftwaffe over America. Secret plans to bomb the US in WWII, Bellona.
  2. Roger Ford, Secret weapon of the Third Reich, Goal.
  3. Walter Schick, Ingolf Meyer, Secret Luftwaffe Projects, Profit and S‑ka.