¿Cansado de que tu jefe te ignore y tus sueños giren en torno a autos lujosos y helicópteros privados? Aquí tienes un tutorial breve que muestra cómo operaban los "Cocaine Cowboys" de Miami.
Durante la época disco, algunos bares de Miami cubrían sus mostradores con espejos. No era por moda; los camareros extendían líneas de cocaína sobre ellos para que los clientes las inhalaran. En la crisis del petróleo de los años 70, el tráfico de "nieve" salvó la economía de la ciudad.
Los traficantes financiaban su estilo de vida comprando coches de alta gama, embarcaciones y propiedades. ¿De dónde venía el dinero? Del contrabando y de la colusión con la "competencia" que, según la aduana, el FBI y la guardia costera, eran simples policías corruptos.
Jon Roberts, uno de los famosos "Cocaine Cowboys", comparte sus lecciones en sus memorias A Real Gangster (Znak, 2012).
1. Cuida tus recursos humanos
El primer paso es tener a la policía en el bolsillo, preferiblemente toda la comisaría. Roberts pagaba a los agentes de North Bay Village, cuya base estaba en el agua y contaba con su propio muelle. Así podía descargar su cocaína colombiana sin sospechas, mientras los mismos policías transportaban la droga en sus patrullas.
Todo capo necesita a la policía local de su lado (fuente: dominio público).
2. Mantén la discreción
Tu rostro y tu identidad son tu mayor activo; no los exhibas. Roberts diseñó un sistema en el que sus distribuidores nunca se encontraban cara a cara. El dinero y la droga se cambiaban en autos cuya llave se dejaba en el baño de un restaurante concurrido. Desde fuera parecía una operación normal y las familias no sospechaban nada.
Un personaje clave fue Mickey Munday, apodado "MacGyver" por su ingenio. Roberts recuerda:
«Mickey me mostró los motores que había instalado en el coche de Max. Me dio una lección de historia de los motores de combustión interna. Era como un profesor provincial, pero me intrigó».
Mickey no consumía drogas; lo hacía por dinero y por el placer de burlar a la "competencia".
3. Controla la logística
Una logística impecable es vital. Si transportas cocaína por avión, nunca uses un solo aeropuerto; siempre ten rutas alternativas y mantén la comunicación constante. En la época de Mickey y Jon, utilizaban radios de doble vía, pero Roberts les suministró tres dispositivos, códigos Morse y linternas por si fallaban.
4. Usa la pesca como tapadera
Adopta la estrategia del "tigre agazapado". Sal a pescar con barco, cañas y una nevera de cerveza. Lleva binoculares y una radio. Así puedes observar a la guardia costera y a otras bandas sin levantar sospechas.
5. Escucha la radio
Los agentes del FBI sueltan información valiosa en sus transmisiones. Instala una sala de escucha, graba todo y cruza los datos con las conferencias de prensa. Cuando anuncian una operación como "Cobra", ya sabes qué buscar.
6. Cuida tu imagen pública
Los aviones de carga son sospechosos; mejor haz que parezcan vuelos charter de turismo. Mickey organizaba vuelos de Miami a las Bahamas bajo la apariencia de excursiones de lujo, sin que nadie notara la carga ilícita.
Con cientos de kilos de droga, millones de dólares y una sonrisa, puedes convertirte en un "cocaine cowboy".
7. Tómate vacaciones ocasionales
Descansar es esencial. Después de grandes operativos, la presión de la "competencia" disminuye, lo que permite planificar la siguiente ruta con mayor seguridad.
8. Invierte en desarrollo profesional
Siempre mejora tus barcos, coches y aviones. Un fallo mecánico puede costarte la libertad; la única alternativa al éxito es la cárcel.
Fuentes
Jon Roberts, Evan Wright, A Real Gangster, Znak Literanova, Cracovia 2012.