La red de inteligencia del Ejército Nacional en territorio alemán
Las células de inteligencia del Ejército Nacional (Armia Krajowa) lograron infiltrarse profundamente en Alemania. En territorio enemigo llevaron a cabo una campaña de propaganda incansable y, bajo la nariz de Hitler, organizaron atentados con bombas de gran impacto.
La unidad Zagra‑Lin
Entre 1940 y 1943, alrededor de una docena de bombas polacas explotaron en Berlín. Los atentados a las estaciones de ferrocarril de Berlín y Breslavia (Wrocław) realizados por la rama Zagra‑Lin en la primera mitad de 1943 son los más recordados en la historia del Ejército Nacional. A pesar de varias publicaciones, aún quedan dudas sobre fechas, lugares y responsables.
«Zagra‑Lin» se creó en diciembre de 1942 dentro de la Organización de Acciones de Combate Especial, bajo el nombre en clave «Osa – Kosa 30». Era una unidad de tareas especiales del mando del Ejército Nacional y, posteriormente, del Kedyw del cuartel general. Su objetivo, según el teniente Bernard Drzyzga (seudónimo "Bogusław‑Jarosław"), era realizar acciones de sabotaje en el territorio del Tercer Reich y en los territorios polacos incorporados a Alemania.
Trabajo organizativo en sus inicios. Se activó una célula de legalización para las necesidades del distrito de Berlín y KG, una célula de comunicación con los conglomerados obreros y una célula terrorista dirigida directamente por Kedyw KG.
El primer atentado bajo la nariz de Hitler
El grupo pasó rápidamente de la fase organizativa a la operativa, gracias al teniente Drzyzga y a Józef Lewandowski "Jura", quien reclutó a varios hombres de Bydgoszcz y Kalisz, entre ellos a su hermano Jan (seudónimo "Jan") y al primo Wojciech Lewandowski ("Wojciech"). El primer ataque tuvo lugar el 13 de febrero de 1943 en la estación S‑Bahnhof Friedrichstraße de Berlín, un punto clave donde transitaban oficiales de la Gestapo, la SS y otras fuerzas de seguridad.
El atentado fue ejecutado por "Jura" y tres de sus colaboradores: Jan, Janusz Łuczkowski "Mały" y Leon Hartwig "Leon". La bomba, diseñada para maximizar la potencia explosiva, causó entre 4 y 36 muertos y entre 60 y 78 heridos, según distintas versiones del propio Drzyzga.
El impacto sorprendió a las autoridades alemanas; el SS‑Gruppenführer Heinrich Müller, jefe de la Gestapo, fue encargado de la investigación. Los periódicos berlineses aumentaron la vigilancia sobre los polacos, pero sin llegar a identificar a los responsables.
Segundo atentado en la estación Friedrichstraße
Impulsado por el éxito del primer ataque, el teniente Drzyzga, entrenado por el cichociemny Teniente Ewaryst Jakubowski "Brother" en el uso de explosivos plásticos, dirigió otro atentado el 10 de abril de 1943. La bomba se colocó en la estación principal de Berlín, Friedrichstraße, y explotó a las 7:02 a.m., cuando varios trenes militares estaban en la plataforma.
Escuché dos trenes acercarse, se detuvieron. Conté tres, dos, uno… Un destello enorme iluminó la estación, seguido de cientos de chispas y una lengua de fuego rojo‑naranja que cubrió el techo. La explosión sacudió el pavimento bajo mis pies. Gritos, órdenes y pánico se desataron; las sirenas sonaron y la policía cerró las salidas.
El atentado dejó 14 muertos y 60 heridos. La Gestapo arrestó a todos los sospechosos y, a instancias de Adolf Hitler, la investigación pasó a manos del Reichsführer‑SS Heinrich Himmler, aunque sin resultados.
El ataque en Wrocław
Mientras se buscaban los responsables en Berlín, Zagra‑Lin ejecutó otro atentado el 23 de abril de 1943 en la estación principal de Wrocław (entonces Breslavia). La explosión se produjo bajo un tren militar en marcha, matando a cuatro personas y hiriendo a una docena más. El equipo logró regresar a Varsovia sin ser capturado.
Por su valentía, Drzyzga fue ascendido a capitán y galardonado con la Orden Virtuti Militari; "Jura" también la recibió. Los demás saboteadores obtuvieron la Cruz de Valor.
Reacción alemana y consecuencias
Las operaciones de Zagra‑Lin irritaron profundamente a los ocupantes. El 5 de junio de 1943, la Gestapo arrestó a decenas de miembros de "Kosa 30" en la iglesia de San Alejandro, en Varsovia, intentando desmantelar la red. Un informe alemán menciona que los arrestos buscaban a los integrantes de Zagra‑Lin y a los de "Kosa 30" que, en abril de 1943, habían intentado eliminar al alto comandante SS y policía del Gobierno General, el SS‑Obergruppenführer Friedrich Krüger.
Los datos exactos de fechas y víctimas siguen siendo objeto de debate. Según un boletín de la resistencia del 1 de julio de 1943, los atentados se habrían realizado el 10 y 12 de mayo de 1943, con 15 alemanes muertos y 26 heridos. Investigadores como Bogdan Kobuszewski subrayan la necesidad de cotejar fuentes polacas con documentos alemanes para confirmar los hechos.
Bibliografía
Para profundizar, consulte el libro de Wojciech Königsberg AK 75. Acciones audaces del Ejército Nacional (Znak Horyzont, 2017), disponible a partir del 25 de octubre.