historia historica

Pecados originales: el sangriento nacimiento de la Polonia independiente

El proceso de consolidación de la Polonia renacida bajo Piłsudski

Tras la Primera Guerra Mundial, Józef Piłsudski se enfrentó al enorme reto de convertir a la recién proclamada Polonia en un Estado viable. Cada facción política se movía a su alrededor, mientras en la cúpula del gobierno se debatía si el nuevo país debía ser una federación multiétnica o una nación homogénea. En las calles, esa discusión se tradujo en violencia: pogromos sangrientos que recordaban ejecuciones en frío.

Una de esas masacres tuvo lugar en el edificio de la calle Bóżnicza 20, en Lviv. La entrada, fuertemente barricada, fue derribada por soldados polacos que, acompañados de una enfermera de la Cruz Roja, saquearon los apartamentos. En el segundo piso, una pareja joven fue sorprendida mientras se vestía; el soldado ordenó disparar y ambos murieron al instante.

La brutalidad no cesó allí. Una niña de catorce años, temblando en la habitación contigua, imploró clemencia arrodillada. Un suboficial, con casco de acero y una insignia roja y blanca, le disparó en la boca. Al día siguiente, sus familiares la encontraron aún en la posición de súplica, con la sangre solidificada alrededor de los labios.

El pogromo de Lviv

El intento de Piłsudski de complacer a todos resultó en que nadie estuviera satisfecho. La prensa libre polaca guardó silencio sobre el pogromo de Lviv, donde según informes preliminares murieron varios cientos de judíos. Sólo el periódico "Robotnik", dirigido por Feliks Perl, publicó un artículo de Andrzej Strug al respecto.

Ese silencio no era una conspiración, sino el precio de buscar un consenso nacional. Piłsudski conocía las atrocidades, pero las minimizó, calificándolas de "exageración" y exigió una lealtad incondicional de los judíos, a los que llamaba "hijos de la misma tierra", pese a los repetidos disturbios antisemitas.

El pogromo dañó gravemente la imagen internacional de Polonia. Sin embargo, Piłsudski necesitaba mantener buenas relaciones con los partidos nacionalistas y con el ejército, pues las elecciones estaban programadas para finales de enero.

Pecados originales: el sangriento nacimiento de la Polonia independiente

La sinagoga Beit Chasidim fue destruida en el incendio del pogromo.

Visión de Piłsudski sobre la convivencia de los pueblos

El enfrentamiento con los ucranianos y la defensa de Lviv sentaron las bases de la política exterior de Piłsudski. Él rechazaba la idea de una Rusia monolítica y reconocía la naturaleza multiétnica del Imperio ruso, señalando que ninguna nación (polacos, lituanos, ucranianos, bielorrusos o letones) podía enfrentarla sola.

Por ello, proponía una federación de naciones pequeñas como solución, aunque subestimó la determinación de los lituanos y ucranianos de obtener estados independientes. El programa federal de Piłsudski resultó poco atractivo para ellos, a menos que incluyera la amenaza de la fuerza armada.

Pecados originales: el sangriento nacimiento de la Polonia independiente

Extracto del libro de Maciej Gablankowski, "Piłsudski. Un retrato perverso. Biografía" (Znak).

Por otro lado, el rival nacionalista Roman Dmowski proponía un Estado etnicamente homogéneo, pero también carecía de una vía práctica: en un territorio donde ninguna ciudad carece de minorías significativas, la única solución que ambos líderes vislumbraban era el uso de la violencia para imponer su visión.

El papel de Ignacy Paderewski y el testamento de Piłsudski

El 27 de diciembre de 1918 estalló el Levantamiento del Gran Polonia. La chispa que lo encendió fue la llegada del famoso pianista y político Ignacy Paderewski a Poznań. Paderewski, con su fama internacional, su fortuna y su carisma, había impulsado la causa polaca ante Woodrow Wilson y, a pesar de sus antecedentes nacionalistas, aportó apoyo crucial al movimiento.

Ese mismo mes, Piłsudski sufrió una grave enfermedad: una gripe que evolucionó a neumonía. Redactó un testamento ante notario, sellado por cinco testigos, que nunca se ha encontrado. Se desconoce su contenido, aunque se sabe que su hermano Jan debía ejecutar sus disposiciones.

Fuentes

El texto es un extracto del libro de Maciej Gablankowski, "Piłsudski. Un retrato perverso. Biografía", publicado por la editorial Znak.