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El hombre que traicionó a “Grot” Rowecki: ¿Quién fue Ludwik Kalkstein?

Ludwik Kalkstein cambió de identidad como quien cambia de guantes y siempre lograba salir de cualquier aprieto. En el Ejército Nacional encabezó su propio grupo de inteligencia, pero nadie sospechó que ese hombre de confianza colaboraba con la Gestapo, hasta que entregó al general Rowecki “Grot” a la muerte. ¿Por qué lo hizo?

Llamar a Kalkstein el "James Bond" polaco sería exagerado, pero su traición lo convierte en uno de los mayores villanos de la historia de Polonia. Tras abandonar la República Popular en 1981 bajo el nombre de Ludwik Ciesielski, había usado ya dieciséis alias diferentes.

Retrato de un traidor

Ludwik Kalkstein nació el 13 de marzo de 1920 en Varsovia. Terminó el bachillerato en 1939 y, en septiembre, se trasladó a Vilna, donde se incorporó a la resistencia. En enero de 1940 volvió a la capital ocupada por los alemanes, integrándose como simple miembro de la red de inteligencia. Esa situación cambiaría rápidamente.

El hombre que traicionó a “Grot” Rowecki: ¿Quién fue Ludwik Kalkstein?

Kalkstein era uno de los hombres de confianza de “Grot” Rowecki. Nadie imaginaba que era un agente doble.

En primavera de 1941 creó su propio círculo de informantes, llamado “Hanka” (por su seudónimo, abreviado como grupo H). Los colaboradores más cercanos fueron su cuñado Eugeniusz Świerczewski y su futura esposa, Blanka Kaczorowska. El 11 de noviembre de 1941 recibió la Cruz de Valor, el único reconocimiento positivo en su carrera.

La actividad de “Hanka” se interrumpió a finales de marzo o inicios de abril de 1942, cuando Kalkstein fue detenido. Durante los brutales interrogatorios en la famosa avenida Szucha, cedió y firmó un acuerdo con la Gestapo.

Libertado en noviembre de 1942, pasó a ser agente doble del llamado “97”. En los meses siguientes entregó a los alemanes nombres y ubicaciones de cientos de miembros del Estado subterráneo polaco. Entre 1942 y 1943, trabajando bajo el SS-Untersturmführer Erich Merten, “Hanka” entregó a unos 500 compatriotas: amigos, comandantes y colaboradores.

Su traición más impactante fue la captura del comandante del Ejército Nacional, el general Stefan Rowecki “Grot”, arrestado por la Gestapo el 30 de junio de 1943.

Conspiración ociosa

Según Czesław Brzoza y Andrzej Leon Sowa, Rowecki era “indudablemente la figura más sobresaliente de todo el movimiento subterráneo”. Su captura supuso un duro golpe para la resistencia. Los autores subrayan que la efectividad de la conspiración polaca estaba lejos de ser perfecta:

“Los polacos estaban dispuestos a conspirar, pero en general no lo hacían bien. La facilidad con que la Gestapo y la NKVD capturaron a los agentes se debió también a la falta de disciplina interna, al individualismo, a la politización, a la ambición personal y al consumo de alcohol”.
El hombre que traicionó a “Grot” Rowecki: ¿Quién fue Ludwik Kalkstein?

El Código de Moral Cívica, creado en 1941, enumeraba los delitos considerados traición y castigados con la muerte. Por eso, el 25 de marzo de 1944, el Tribunal Militar Especial del Ejército Nacional dictó la pena capital contra Kalkstein.

Un poco de justicia

Tras la sentencia de muerte, Kalkstein se incorporó a la SS y participó en la Insurrección de Varsovia del lado de los ocupantes. Cuando la revuelta fue sofocada, siguió trabajando para la Gestapo y, al final de la guerra, se refugió en Cracovia. Después de 1945 colaboró con el nuevo régimen comunista, cambiando el negro del uniforme SS por el rojo del Ejército Popular.

Waldemar Grabowski señala que muchos traidores del Ejército Nacional, como Blanka Kaczorowska y el propio Kalkstein, siguieron delatando a sus antiguos compañeros a los servicios de seguridad comunistas.

El hombre que traicionó a “Grot” Rowecki: ¿Quién fue Ludwik Kalkstein?

Durante años vivió bajo distintos apellidos y profesiones (director de escuela, jefe de cooperativa pesquera, periodista). En agosto de 1953 fue arrestado y condenado a cadena perpetua, pena que luego se redujo a once años. Su liberación en 1965 provocó indignación entre los veteranos del Ejército Nacional, aunque las autoridades comunistas alegaron que “por razones procesales no era posible reabrir el caso”.

Final “feliz”

En los primeros años de la década de 1980 Kalkstein abandonó Polonia, se trasladó a Francia y finalmente se estableció en Múnich, bajo el nombre de Edward Ciesielski, en honor al primer esposo de su entonces pareja, quien había escapado del campo de concentración de Auschwitz junto a Witold Pilecki.

Kalkstein falleció el 26 de octubre de 1994 en Múnich. Antes de morir solicitó a las autoridades locales la restitución de su apellido original. Su tumba ya no existe, pero su legado sigue siendo un recordatorio ominoso de la traición.

Inspiración

Este artículo se basa en la novela “Gambit” de Maciej Siembieda, publicada por la editorial Agora.

Bibliografía

  1. C. Brzoza, A. L. Sowa, Historia de Polonia 1918‑1945, Wydawnictwo Literackie, 2006.
  2. W. Grabowski, Kalkstein y Kaczorowska a la luz de los archivos de la UB, Boletín del Instituto de la Memoria Nacional, nº 8‑9 (43‑44), 2004.
  3. T. Szarota, La Varsovia ocupada es un día cualquiera, Reader, 1988.
  4. A. Zadworny, Kalkstein, Duży Format, consultado el 25/01/2019.