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El misterio de Nehalennia revelado

Nehalennia es una diosa precristiana a la que se invocaba la protección de los marineros en travesías peligrosas. Los lingüistas han intentado explicar el origen de su nombre y, según la teoría más reciente, sus raíces se encuentran en el galés, vinculándose al celta con el significado de "la que está junto al mar".

Hace unos dos mil años, la población de Zelanda (actualmente una zona de islas y marismas) rendía culto a Nehalennia. En aquel entonces la región era un gran pantano de turba protegido por altas dunas. Su nombre es probablemente el más reconocido de la época precristiana en los Países Bajos: mientras nombres como Wodan o Donar resultan ajenos para muchos, casi todo el mundo ha oído hablar de Nehalennia.

Época romana

Conocemos a Nehalennia gracias a decenas de altares y estatuillas votivas recuperadas del Oosterschelde. Los altares, de origen romano, llevan inscripciones en latín, pero el nombre de la diosa no es latino, lo que indica su origen autóctono.

De las inscripciones se deduce que comerciantes y traficantes de sal invocaban a Nehalennia para proteger sus barcos y mercancías. Más allá de esto, solo disponemos de su enigmático nombre, que durante siglos escapó a cualquier explicación lingüística.

Los últimos veinte años de investigación han aclarado parte del misterio, superando las etimologías desfasadas que aparecen en fuentes populares.

¿Germánico o celta?

La cuestión central es si el nombre proviene de una raíz germánica, antecedente del holandés, o de una raíz celta, propia del dialecto gala que se hablaba en el sur de los Países Bajos en la Antigüedad.

Para resolverlo, los especialistas buscan morfemas que puedan vincularse a una de las dos familias lingüísticas: sustantivos, prefijos o sufijos. Por ejemplo, el nombre de la diosa Hludana, hallado en inscripciones romanas de la región del Rin, se relaciona con el germánico *hluda‑ ‘gloria’. En cambio, Nehalennia ofrece menos pistas claras.

Propuestas anteriores, como la de Gutenbrunner (1936), relacionaron el nombre con el germánico *nehwa ‘cerca’, pero no explican la totalidad del vocablo. Maurits Gysseling, onomástico flamenco, sugirió una raíz indoeuropea *neiH‑ ‘alimentar, guiar’, pero tampoco logra derivar la forma Nehalennia de manera convincente.

Reconstrucción celta tardía

Una teoría más reciente y convincente, propuesta por Bernardo de Stempel en 2004, vincula el nombre a la morfología celta tardía. Observa que Nehalennia siempre aparece acompañada del término latino dea (diosa) y, en varios altares, en plural: deae nehalenniae. Esto sugiere que el nombre describe el tipo de diosa.

De Stempel identifica paralelismos con el galés halein ‘sal’ y heli ‘mar’. A partir de ahí reconstruye la raíz celta *halen‑ ‘mar’, a la que se añade el prefijo *ne‑ (‘en, sobre’) y el sufijo femenino *‑ja. El resultado sería ‘la que está junto al mar’.

Helinium de Tácito

En la costa holandesa aparecen varios topónimos que conservan la raíz *halen‑. Según Tácito, la desembocadura del Mar del Norte se llamaba Helinium en época romana, una forma que se refleja en nombres posteriores como Hellevoetsluis y en lugares de Holanda Septentrional y Frisia donde hel o hell designan marismas salinas.

Aunque gran parte del culto a Nehalennia sigue siendo un misterio, la evidencia sugiere que se trataba de una diosa celta venerada en la costa de los actuales Países Bajos y Bélgica durante la dominación romana.

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