historia historica

Preguntas clave sobre nuestra historia

¿Qué mantiene ocupados a los principales científicos neerlandeses en 2024? La respuesta se encuentra en la Agenda de Ciencia de los Países Bajos, donde se destacan los interrogantes aún sin resolver en las ciencias históricas y arqueológicas. ¿Quiénes fueron los primeros homínidos que poblaron el territorio que hoy conocemos como Países Bajos? ¿Qué sabemos realmente de las civilizaciones antiguas que nos legaron el arte de hornear pan y el alfabeto?

Los últimos descubrimientos en la cuenca del Mar del Norte, en la costa este de Inglaterra, demuestran que el noroeste de Europa pudo haber sido habitado por seres humanos hace ya un millón de años, mucho antes de lo que se pensaba. Las investigaciones arqueológicas y geológicas en las profundidades de esta cuenca prometen revelar nuevos datos sobre esas primeras expansiones norteñas.

El noroeste europeo siempre ha sido el margen de la distribución de los primeros homínidos, lo que lo convierte en una zona de estudio ideal para comprender cómo se adaptaron a latitudes tan altas.

Los primeros homínidos

Durante la última glaciación, muchas plantas y animales sobrevivieron en los refugios del sur de Europa y, cuando el clima mejoró, se expandieron nuevamente. Es probable que los homínidos hayan experimentado procesos similares de contracción y expansión. En este contexto, el noroeste de Europa actuó como una zona «sumidero», siempre repoblada desde áreas de origen como la cuenca mediterránea.

Los sumideros son interesantes porque permiten rastrear la tolerancia ecológica de los homínidos desde sus primeras apariciones, hace aproximadamente 1,8 millones de años, hasta la desaparición de los neandertales, hace unos 35 000 años.

El trabajo multidisciplinario de campo y laboratorio –arqueología, geología, paleoecología– hace posible mapear e interpretar el entorno de los primeros habitantes europeos y, en última instancia, entender mejor sus estrategias de adaptación.

Una vez que conozcamos dónde y cuándo vivieron estos homínidos alrededor de la cuenca del Mar del Norte, podremos relacionar esa información con las áreas de origen, delinear las conexiones entre poblaciones sumidero y fuente, y estimar la frecuencia de recolonizaciones desde el sur. Estos datos son clave no solo para la historia europea, sino también para la migración global de los primeros homínidos.

Aguja en un pajar

La investigación arqueológica se ha visto obligada a concentrarse en los márgenes de la cuenca, es decir, en las costas de Países Bajos y Gran Bretaña, que son más accesibles. El hallazgo reciente de un fósil de neandertal en un depósito del Pleistoceno frente a la costa de Zelanda mostró el enorme potencial arqueológico de la cuenca del Mar del Norte.

Sin embargo, los estratos más prometedores se encuentran bajo el agua, pues el nivel del mar se elevó bruscamente hace unos 11 000 años, tras el último periodo glacial. Grandes áreas donde vivieron cazadores y recolectores están ahora sumergidas. Buscar tesoros arqueológicos en el lecho marino es como buscar una aguja en un pajar, y a menudo resulta extremadamente costoso.

Afortunadamente, la cooperación entre arqueólogos, geólogos y la industria de extracción de suelo y arena permite iniciar investigaciones submarinas en las próximas décadas. Los científicos analizarán muestras de sedimento obtenidas mediante perforaciones comerciales para identificar posibles sitios arqueológicos.

Al mismo tiempo, las empresas se beneficiarán de los conocimientos geológicos obtenidos, creando una sinergia entre la investigación fundamental y la aplicada que, en conjunto, podrá responder a la pregunta: ¿quiénes fueron nuestros primeros ancestros del noroeste europeo y cómo era su mundo?

Civilizaciones antiguas

Otro gran interrogante que guiará la investigación futura es la influencia de las civilizaciones antiguas del Cercano Oriente en la cultura europea actual. Nuestro pan cotidiano, el alfabeto y la Biblia provienen de esas primeras sociedades.

El valor cultural‑histórico del Cercano Oriente (Turquía, Siria, Líbano, Israel, Jordania, Palestina, Irak, Irán, Egipto y la Península Arábiga) es incomparable. El grano que consumimos proviene de Anatolia y Siria; el alfabeto lo legaron los fenicios; la rueda y las matemáticas nacieron en Mesopotamia, y las grandes religiones llegaron a Europa a través del crisol grecorromano.

Muchos otros avances fundamentales para la cultura europea surgieron allí: la domesticación de plantas y animales, el desarrollo de la agricultura, la metalurgia, las primeras comunidades sedentarias, ciudades‑estado, el comercio internacional institucionalizado y mucho más.

Los Países Bajos tienen una larga tradición en el estudio de las lenguas y civilizaciones preislámicas del Cercano Oriente. Filólogos, arqueólogos y científicos neerlandeses participan activamente en excavaciones en Egipto, Siria, Turquía, Jordania, Israel e Irak, y en proyectos de traducción e interpretación de fuentes antiguas. Institutos neerlandeses de investigación están presentes en Estambul, Damasco y El Cairo.

Este interés profundo ha fortalecido los lazos con la región y la cooperación intensiva ayuda a las poblaciones locales a reconocer y valorar su rico patrimonio cultural preislámico.

Líneas prometedoras de investigación

En los últimos años han surgido nuevas y emocionantes líneas de estudio que reúnen a arqueólogos, filólogos, paleobotánicos, zoólogos, científicos naturales y otras disciplinas en proyectos de gran escala.

Un foco importante son las «zonas marginales», donde se encuentran los primeros indicios de agricultura y los asentamientos sedentarios. Investigaremos el clima de entonces, los paisajes disponibles, cómo esas condiciones influyeron en las sociedades, los cultivos cultivados, las causas de hambrunas y el impacto de la irrigación –temas que siguen siendo relevantes hoy.

Otro eje de trabajo es la aparición y desaparición de las primeras ciudades‑estado hace miles de años. Las excavaciones en Siria e Irak, junto con el análisis de textos cuneiformes mesopotámicos, nos ayudarán a entender por qué surgieron sociedades urbanas complejas y por qué los primeros imperios tuvieron éxito.

Existen numerosos textos del antiguo Cercano Oriente. Los modelos lingüísticos modernos permitirán un análisis más preciso del sumerio, acadio, hebreo, siríaco, hitita, egipcio y copto, ofreciendo una visión detallada de esas sociedades.

El origen de la escritura en Egipto y Mesopotamia también es un tema de gran interés: ¿cómo cambió la introducción de la escritura la estructura de las sociedades? ¿En qué circunstancias se difundió? ¿Qué ocurre cuando una cultura adopta la escritura y simultáneamente ideas de otra civilización?

La investigación también aborda la religión, la magia y el ritual en la antigüedad. Estos conocimientos son esenciales para el estudio de las religiones mundiales y aportan una comprensión profunda del desarrollo del pensamiento y la práctica ritual a lo largo del tiempo.


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