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1 de abril: una genetista investiga el árbol genealógico de Guillermo de Orange

Un equipo dirigido por la genetista Sarah Geerards, del Instituto Meertens en Ámsterdam, quiere averiguar si existen neerlandeses que desciendan directamente de Guillermo de Orange. "No lo hacemos porque sea interesante para la Corona, sino porque la tecnología ya lo permite. Qué haga la Casa Real o los diputados con los resultados no depende de nosotros", afirma.

Actualización – 1 de abril de 2013

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¿Es realmente posible?

Con la genealogía genética no se puede confirmar un vínculo directo con Guillermo de Orange porque no se dispone de su ADN. Solo se podría extraer material de sus restos, que reposan en la cripta real de Delft, pero esa tumba solo se abre cuando se entierra a un miembro de la familia y no está accesible a los científicos.

La casa de Orange, titular del título de «Príncipe de Orange», se extinguió con la muerte sin descendencia de Guillermo III en 1702. Johan Willem Friso de Nassau‑Dietz, gran sobrino de Guillermo III, heredó el título a través de la línea femenina y fusionó las casas de Orange y Nassau, dando origen a la dinastía Orange‑Nassau que continúa hasta hoy.

Incluso si en el futuro se encontrara a alguien con un "coincidencia de ADN" con Guillermo de Orange, es improbable que eso altere la sucesión al trono. En los Países Bajos la monarquía está regulada por la Constitución; modificarla requiere un proceso largo y complejo, y el artículo 24 no otorga un privilegio especial a los descendientes de Guillermo.

Declaraciones de la investigadora

“La dinastía que hoy gobierna está bastante alejada de Guillermo de Orange, ‘el padre de la nación’, y del verdadero origen del poder real en los Países Bajos”, explica Geerards, genetista del Instituto Meertens. "Al igual que su madre, el rey Willem‑Alejandro proviene de la rama frisona de Orange‑Nassau y no tiene una relación sanguínea directa con Guillermo de Orange.

Gracias a las técnicas modernas de ADN ahora es posible rastrear a personas vinculadas genéticamente al "padre de la patria", lo que abre la puerta a descubrimientos interesantes", añade.

El caso de Waldemar Torenstra

Geerards señala que muchos neerlandeses podrían tener un vínculo genético más fuerte con Guillermo de Orange que el propio rey. Un ejemplo es el actor Waldemar Torenstra, cuyo árbol genealógico, investigado por el programa televisivo Hidden Past, muestra que desciende de Frederik Hendrik, hijo legítimo de Guillermo de Orange.

"Torenstra lleva más sangre de Orange que Willem‑Alejandro, lo apuesto", comenta Geerards. "Sin embargo, la genealogía sola no basta. El descubrimiento del esqueleto de Ricardo III en Inglaterra demostró que la relación real puede confirmarse con ADN. Ahora que la tecnología funciona, deberíamos intentar algo similar en los Países Bajos".

Estudio de ADN a gran escala

El Instituto Meertens ha puesto en marcha un proyecto nacional de muestreo de ADN, liderado por Geerards. Se pide a los ciudadanos que envíen un mechón de cabello; de él se extraerá ADN cromosómico, que será comparado con el material disponible de Guillermo de Orange mediante técnicas semejantes a las usadas en el caso de Ricardo III.

Los participantes que envíen su muestra antes del lunes de Pascua recibirán un informe personal con el porcentaje de coincidencia con el ADN del "padre de la nación". Los que obtengan la mayor similitud serán contactados para posibles seguimientos. Aún está por ver si un vínculo genético más directo podría traducirse en un reclamo real.

Implicaciones constitucionales

Un abogado anónimo advierte que el artículo 24 no puede ser ignorado fácilmente: "La cuestión no es sólo quién tiene sangre real, sino quién está preparado para ejercer la monarquía".

Geerards prefiere no comentar más. "La RVD está al tanto de nuestra investigación. Los resultados se presentarán al Parlamento y a la familia real, pero si hacen algo bajo la ley constitucional depende de ellos. Lo importante es que la ciencia ya permite este tipo de estudios. Quién sabe qué descubriremos".