historia historica

Descubrimiento arqueológico que evidencia el cristianismo en la época de Jesús

Un hallazgo inesperado en Jerusalén

Gracias a una cámara robótica, arqueólogos han descubierto inscripciones que podrían haber sido realizadas por los primeros seguidores de Jesucristo. Si se confirman, serían las pruebas más antiguas de una cultura cristiana y podrían cambiar radicalmente nuestra comprensión del cristianismo primitivo.

La tumba y sus inscripciones

La sepultura estudiada parece datar de antes del 70 d.C. y contiene varias ossuarias, pequeñas cajas de arcilla donde se guardaban los huesos. En ellas aparecen inscripciones que los especialistas describen como “típicamente cristianas”. Entre ellas, una breve frase en griego antiguo que menciona la “resurrección” y referencias al profeta bíblico Jonás.

El símbolo de Jonás

Según la Biblia, Jonás pasó tres días en el vientre de un gran pez antes de ser expulsado. En la iconografía cristiana temprana, este relato simboliza la esperanza de redención y resurrección, y a menudo se representa con una ballena que tiene una figura humana en su boca. En la tumba examinada, los arqueólogos hallaron exactamente ese símbolo.

¿Cuándo aparecen estos símbolos?

Hasta ahora, los ejemplos más antiguos de este tipo de simbolismo cristiano databan de criptas romanas del siglo III, cuando el cristianismo ya se había extendido por el Imperio. No se habían encontrado símbolos de Jonás en tumbas del primer siglo, que suelen catalogarse como judías, ya que la fe judía prohíbe la representación de humanos y animales. Además de las posibles inscripciones cristianas, la tumba es una habitación tallada en la roca, similar a muchas de Jerusalén entre el 20 y el 70 d.C.

“El descubrimiento es absolutamente extraordinario”, afirmó James Tabor, profesor de estudios religiosos en la Universidad de Carolina del Norte y autor de un informe preliminar. “Si alguien hubiera afirmado antes haber encontrado una inscripción sobre la resurrección o el símbolo de Jonás en una tumba judía del primer siglo, yo habría dicho que era imposible.”

Interpretación de las inscripciones

Las cuatro líneas podrían contener las siguientes palabras:

  1. ΔΙΟΣ (DIOS)
  2. JAIO (posible variante de Yahvé)
  3. ΥΨΩ (YPSO, “elevar”)
  4. ΑΓΒ / ΑΓΙΩ o ΑΠΒ

Los tres primeros términos se traducirían como “Dios Yahvé eleva…”, aunque la forma gramatical exacta es incierta. El último vocablo es más problemático: ΑΓΙΩ puede significar “el santo”, mientras que ΑΓΒ no es una palabra griega conocida; podría ser la palabra aramea bagah (“de/desde”) escrita al revés. Así, una posible traducción completa sería: “El santo Yahvé te levanta del sepulcro”.

Repercusiones académicas

Los expertos en estudios bíblicos y religión suelen considerar que temas característicos del cristianismo temprano, como la resurrección y la redención, no emergieron hasta el siglo II. Este hallazgo pone en tela de juicio esa teoría y sugiere que esas ideas podrían haber existido entre los seguidores directos de Jesús mucho antes.

No obstante, el descubrimiento genera escepticismo. La presencia de símbolos cristianos tan antiguos resulta controvertida para muchos arqueólogos y especialistas religiosos, ya que se sale del contexto habitual de la vida religiosa de los primeros siglos d.C. Además, la tumba está a escasa distancia de la famosa “Tumba de Jesús”, descubierta en 1980, que contiene una ossuaria con la inscripción “Jesús de Nazaret”.

Según Tabor, ambas tumbas podrían pertenecer al mismo complejo funerario, quizás perteneciente a una familia acomodada. Hasta que el gobierno israelí autorice investigaciones más exhaustivas, la posible relación entre este hallazgo y los orígenes del cristianismo seguirá alimentando la especulación.