¿Fue 2020 el peor año de la historia?
2020 quedará grabado en la memoria colectiva: incendios devoradores, choques aéreos, invasiones de langostas, levantamientos y, por supuesto, la pandemia de coronavirus.
Muchos afirman que este año es el peor que la humanidad haya experimentado. ¿Es realmente así?
Catástrofes históricas que compiten por el título
En 1348 estalló la Peste Negra, que mató a más de la mitad de la población europea en los cinco años que duró la pandemia.
En 1520 la viruela eliminó entre el 60 % y el 90 % de los pueblos nativos de América.
En 1919 la gripe española cobró la vida de más de 50 millones de personas.
En 1933 Adolf Hitler llegó al poder, marcando el inicio de una época de horror.
El año 536 d.C.: un periodo de oscuridad sin precedentes
Sin embargo, los expertos están convergiendo en una fecha anterior: el año 536 d.C. El historiador medieval Michael McCormick lo describió como “el comienzo de uno de los peores períodos que se pueda vivir, y probablemente el peor año de todos los tiempos”.
Ese año comenzó con una densa niebla inexplicable que cubrió Europa, Oriente Medio y partes de Asia, permaneciendo 24 horas al día durante casi dos años.
Como consecuencia, las temperaturas globales cayeron, provocando la década más fría de los últimos 2 000 años. La hambruna siguió, con cosechas destruidas en Europa, Asia y África. El 536 fue solo el preludio de lo que vendría.
El clima severo y la escasez provocaron una grave crisis económica en Europa y, en 541, la aparición de la peste bubónica que mató a 100 millones de personas, casi la mitad del Imperio Bizantino.
¿Cuál fue la causa de la niebla?
Durante mucho tiempo el origen de esta “edad oscura” fue un misterio. Recientemente, investigadores liderados por Michael McCormick y el glaciólogo Paul Majewski determinaron que una gran erupción volcánica en Islandia a principios de 536 expulsó enormes cantidades de ceniza que se dispersaron por casi todo el hemisferio norte, creando la niebla que envolvió al mundo.
Esta explosión, de gran intensidad, alteró los patrones climáticos, afectando el tiempo y, en consecuencia, las cosechas de los años siguientes, con desastrosas repercusiones.
Lección para el presente
Todo ello nos lleva a concluir que, aunque 2020 pueda ser un año extremadamente difícil para la humanidad, siempre ha existido algo peor. Recordar el año 536 nos ayuda a poner en perspectiva nuestras propias adversidades.