La cocina de los celtas
Los habitantes de la Galia, a quienes los romanos llamaban galos, tenían una gastronomía marcada por sabores intensos y una sorprendente variedad de alimentos, algo poco común entre los pueblos antiguos.
El ragú, plato básico
El ragú era el plato fundamental en todas las regiones celtas. No se trataba de una simple salsa, sino de un guiso completo, calórico y sustancioso.
Se cocinaba en el típico caldero celta, recipiente que utilizaban para la mayoría de sus preparaciones. El ragú combinaba una espesa sopa de cerdo (base de su dieta) con verduras y cereales, creando un plato nutritivo y reconfortante.
Influencia romana
Tras la conquista de la Galia por Julio César, el ragú cruzó la frontera cultural y cautivó a los romanos, quienes lo adoptaron bajo el nombre de plumentum.