Virgilio y su humildad
Publio Virgilio Marón, autor de la Eneida, combinó la grandeza intelectual con una profunda modestia.
Una carta al emperador Augusto
En una carta dirigida al emperador Augusto, Virgilio expresó su inseguridad sobre su obra maestra:
«Sobre mi Eneas, si hubiese compuesto algo digno de tus oídos, con gusto te lo enviaría, pero la obra está todavía en su fase inicial; siento que me he lanzado a una empresa tan exigente casi sin la capacidad intelectual suficiente».
Este pasaje se conserva en los escritos del autor latino Macrobio.
La humildad de Virgilio revela que, pese a su genio, reconocía la dificultad de crear una epopeya que estuviera a la altura de sus propias expectativas y del legado cultural romano.