Retrato de Ladislao I de Nápoles
¿Cómo murió realmente Ladislao I, el Magnánimo?
La versión oficial indica que la causa de su muerte prematura fue una infección prostática, supuestamente provocada por su conocida promiscuidad sexual.
Sin embargo, una leyenda persiste y sugiere que podría haber un grano de verdad en la hipótesis de un asesinato.
El temor al veneno
Ladislao I vivía aterrado de ser envenenado. Para evitar cualquier riesgo, ordenaba que sus alimentos y bebidas fueran probados por un sirviente antes de que él los consumiera.
Esta precaución no era infundada. En los siglos XV y XVI, el veneno se convirtió en el arma predilecta para eliminar a personalidades destacadas, políticos y enemigos en general, ya que dejaba pocos rastros y era difícil de rastrear.
Por ello, la práctica del probador de alimentos se popularizó en las cortes (véase también este artículo). En la práctica, la persona designada probaba una pequeña porción; si no moría al instante, el resto se consideraba seguro.
El polémico último encuentro
Ladislao I falleció en 1414, a los 38 años, tras una apasionada reunión con una amante de Perugia. Según los relatos, los genitales de la mujer estaban recubiertos de una sustancia letal.
Al no poder atacar al monarca de otra forma, sus opositores habrían decidido contaminar el único elemento que el rey jamás habría pensado probar: su propia amante. La foto original de la escena proviene de vesuviolive.it.
Así, la verdadera causa de la muerte de Ladislao I sigue siendo objeto de debate entre historiadores: ¿una enfermedad natural o un asesinato meticulosamente planeado?