
Un encargo real inesperado
El rey Luis XVI (1754‑1793) era un aficionado apasionado por la herrería. Cuando sus obligaciones le permitían, se adentraba en el oficio, aprendiendo los secretos del arte de la forja bajo la tutela del herrero real, François Gamain.
La “armario de hierro”
Temiendo los crecientes rumores revolucionarios, Luis XVI encargó a Gamain la fabricación de una caja fuerte con una cerradura supuestamente impenetrable para guardar documentos sensibles. El resultado fue la famosa armario de hierro (armoire de fer).
El giro traicionero
Sin embargo, la confianza del monarca en el artesano resultó fatal. Cuando Gamain se unió a la causa revolucionaria, reveló la existencia del escondite y facilitó su descubrimiento. El contenido del armario, expuesto durante el juicio del rey, se convirtió en una pieza clave que contribuyó a la sentencia de muerte de Luis XVI.