historia historica

María Teresa de Austria: madre cariñosa y severa, una anécdota

María Teresa de Austria: madre cariñosa y severa, una anécdota

Una madre ejemplar en la corte de los Habsburgo

María Teresa de Austria (1717‑1780) fue la última monarca de la rama austriaca de los Habsburgo. Junto a su esposo, el archiduque Francisco Esteban de Lorena, tuvo dieciséis hijos. A diferencia de la costumbre de la nobleza del siglo XVIII, la emperatriz se encargó personalmente de su educación, supervisando con esmero tanto los hábitos como la formación de cada uno.

Inteligente, con gran capacidad política y una moral estricta, María Teresa combinó el cariño maternal con una disciplina rigurosa. No toleraba frivolidades ni caprichos en la corte (ver fuente).

Para sus hijas, la emperatriz diseñó un horario diario que debía cumplirse al pie de la letra, sin margen para distracciones. El programa incluía higiene meticulosa, estudio y oración, dejando poco espacio para el ocio. La vida de las jóvenes princesas era, en esencia, austera y sin excesos.

Incluso a la hora de comer se exigía comportamiento impecable. Un episodio ilustra su severidad: la infanta Giovanna Gabriela se negó a comer el mismo pescado que se servía día tras día. Cuando finalmente aceptó, la emperatriz la llevó a visitar una granja de truchas para que comprendiera el origen del alimento.