Una conspiración en el palacio
Joaquin Phoenix interpretó a Cómodo en la película Gladiator. En la realidad, la muerte del tirano fue obra de una trama urdida dentro del propio palacio imperial.
El emperador Cómodo se empeñó en ganarse el odio de todos. Su arrogancia, crueldad gratuita y manías insoportables provocaron una conspiración que buscaba eliminarlo para liberar a Roma de su opresión.
Hijo de Marco Aurelio, Cómodo no tenía nada que ver con la sabiduría de su padre. En diciembre de 192 d.C. anunció que, el primer día del año, se presentaría ante el pueblo como gladiador, una de sus mayores pasiones.
Los traidores
Sin embargo, su plan fue saboteado por sus más cercanos aliados: la concubina Marcia Demetria y el prefecto pretoriano Emilio Leto. Decidieron adelantar el golpe y pactaron con el atleta Narciso, compañero de entrenamiento del emperador.
En la madrugada del 1 de enero, Narciso agarró a Cómodo por el cuello y lo estranguló. El emperador, de 31 años, murió en sus manos, poniendo fin a su breve pero sangrienta tiranía.