La versión oficial: suicidio
El gran pintor holandés Vincent van Gogh falleció el 29 de julio de 1890, a los 37 años, a causa de una lesión de pecho que, según la versión aceptada, él mismo se habría provocado en un intento de suicidio que fracasó.
Van Gogh informó al médico que había intentado dispararse, y esa versión se mantuvo durante décadas, reforzada por su historial de depresión y por los intentos previos de acabar con su vida.
Una hipótesis diferente: asesinato accidental
En la biografía Van Gogh: The Life (2011), publicada por Random House y escrita por Steven Naifeh y Gregory Smith, los autores cuestionan la versión tradicional y plantean que la muerte del artista fue, en realidad, un asesinato accidental.
Según su investigación, Van Gogh se encontraba en la campiña francesa pintando cuando fue alcanzado por un disparo disparado por error por René Secrétan, un adolescente de 16 años aficionado a cazar animales.
Para proteger al joven de una posible persecución, Van Gogh habría fingido que el disparo había sido autoinfligido.
¿Cuál es la evidencia?
Los investigadores señalan que la entrada de la bala se encontró en un ángulo oblicuo, no alineada con un disparo autoinfligido, lo que sugiere que el proyectil provenía de una posición externa.
Esta interpretación convierte la tragedia en un desafortunado accidente más que en un acto deliberado de Van Gogh.