Billy Bishop, uno de los más destacados ases de la aviación de la Primera Guerra Mundial, intentó inicialmente alistarse en el Royal Naval Air Service, pero le rechazaron por problemas de visión.
Sin desanimarse, pagó su propio entrenamiento en la Curtiss Flying School de Toronto, Canadá.
Obtuvo su licencia de piloto el 13 de agosto de 1915 y, poco después, fue aceptado en el Royal Flying Corps.
Este entrenamiento marcó el inicio de su legendaria carrera aérea.